Hoy en día está ampliamente aceptado que las úlceras por presión (UPP) o lesiones por presión (LPP) constituyen un problema de salud con importantes repercusiones en el estado de salud y la calidad de vida, con un gran impacto económico, tanto para el sistema de salud como para los entornos de los pacientes que las sufren, lo que no deja de ser una paradoja ante una situación calificada como uno de los más importantes eventos de seguridad, evento que no es considerado como evitable en un altísimo porcentaje de casos.

En España se dispone de datos epidemiológicos nacionales de las LPP obtenidos en los cuatro estudios nacionales de prevalencia que ha realizado el Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Las cifras más altas de prevalencia se dieron en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de adultos, llegando al 18%, y del 9,71% en las UCI pediátricas.

En los últimos años se ha venido trabajando en el desarrollo de guías de buenas prácticas. Si bien esto ha producido una mejora sustancial en la atención, valoración y tratamiento de las UPP, estos siguen siendo procesos que tienen un componente muy alto de dependencia en la experiencia del profesional. En este sentido, en el proceso de diagnóstico hay que tener en cuenta factores relacionados con los hábitos de vida tanto de la persona dependiente como de sus cuidadores. Este tipo de información es reconocible por profesionales expertos que identifican y perfilan a los pacientes y cuidadores. Los profesionales también son capaces de interpretar la información, en algunos casos sesgada, que pueden proporcionar las personas dependientes y sus cuidadores. Por todo esto, es importante ser capaz de inferir esta información de forma sistematizada a partir de la toma de datos periódica y la aplicación de inteligencia artificial para su valoración.

Cuando el peso de la atención al dependiente es llevado a cabo por un miembro específico de la familia, a este se le llama comúnmente cuidador principal. Se define como la persona, familiar o allegado con mejores condiciones para asumir responsablemente, generalmente de forma voluntaria, el cuidado del paciente. En la mayoría de los casos es alguien del entorno familiar, cónyuge o hijos.

Se ha constatado que existe cierta incertidumbre por parte de los cuidadores cuando se les aborda sobre conocimientos relacionados con los factores de riesgo de las úlceras por presión, ya que la mayoría, a parte de la movilidad, desconocen otros factores importantes como son: alimentación, humedad, higiene y adelgazamiento, entre otros. Por esta razón, se debería trabajar más con los cuidadores para aumentar los conocimientos sobre los factores de riesgo, mediante la educación para la salud.

Por tanto, como resumen en la situación actual, existen diferentes problemáticas en función del perfil del cuidador, principalmente:

Objetivación de la valoración y estandarización de las intervenciones realizadas por los profesionales de enfermería.

Asistencia y formación a cuidadores informales o familiares sobre factores de riesgo, y prevención y cuidado de las ulceras.

Estas dos principales necesidades son identificadas por el equipo de UBIKARE, cuyo objetivo es lograr democratizar la salud de calidad a través de un nuevo modelo asistencial basado en la personalización masiva, centrado en el paciente y en su dato clínico tratado para tomar decisiones basadas en la evidencia médica.

Ubikare plantea una solución real e innovadora creando AZALA, un asistente inteligente para la valoración objetiva e intervención de ulceras por presión, cuya Inteligencia Artificial permite generar planes de intervención personalizados teniendo en consideración múltiples variables como son factores intrínsecos (localización, patologías previas, vulnerabilidad, edad, …) o factores extrínsecos (humedad, superficie de apoyo, sondajes, etc.).

AZALA facilita la identificación de riesgos de cara a la prevención de la formación de las UPP y una vez formadas, realizar una valoración objetiva y estandarizada que permite generar una intervención de cuidados personalizada y que asiste en el proceso evolutivo de sanación de las mismas siendo la primera herramienta tecnológica que permita la automatización del proceso de manera integral y basada en dato clínico real.

Estos son los objetivos de AZALA:

Asistir a los cuidadores tanto profesionales como informales al cargo de personas dependientes con información extraída con métodos de IA sobre patologías de la piel como las UPP.

Reducir los tiempos en la toma de decisiones, con mayor importancia incluso, en las intervenciones orientadas a la prevención y contención del empeoramiento de las UPP.

Objetivar y cuantificar de forma empírica el estado y evolución de las UPP con el objetivo de poder realizar estudios comparativos entre las intervenciones realizadas.

Permitir a pequeñas compañías (servicios de atención a domicilio, pequeñas residencias, …) beneficiarse de los últimos avances tecnológicos disponibles para la gestión eficiente de este tipo de patologías, reduciendo el coste del proceso mediante la digitalización de tareas tradicionalmente realizadas de forma presencial.

Optimizar la gestión e implementación de las intervenciones, optimizando los resultados de estas y, por lo tanto, maximizando las posibilidades de éxito en su curación y erradicación.

Integrar modelos de IA para que hagan un estudio periódico de la evolución de la UPP.

Con esta tecnología de personalización masiva, los cuidadores, tanto profesionales como no profesionales, pueden acceder a planes de intervención personalizados de alta calidad mientras que ahorran costes. El cuidador se siente arropado y acompañado, disminuyendo la sensación de soledad y sacrificio que esta tarea suele provocar debido al esfuerzo, tanto físico como psíquico continuado.

La monitorización continua junto con la analítica avanzada de datos en tiempo real permite la detección precoz de UPP, permitiendo mitigar su gravedad, mejorando el proceso de curación y consecuentemente en un ahorro en los costes de hospitalización.

Agencias de “homecare” que utilicen AZALA junto con NAIHA pueden ahora ofertar un servicio unificado y profesionalizado que integra tanto cuidados sanitarios como básicos, donde hasta ahora solo podían ofrecer cuidados básicos de la vida diaria.

Desde su creación en 2016, UBIKARE ha desarrollado el software denominado NAIHA, cuya inteligencia natural y artificial permite generar Real World Data, posibilitando a las instituciones sanitarias implementar sus propias estrategias basadas en su práctica clínica real y permitiendo así mejorar los procesos sanitarios de investigación y asistenciales gracias a que su potente motor es capaz de extraer todo el valor del dato de manera digital, remota, automática y en tiempo real.

Esta tecnología no pretende en ningún caso reemplazar al profesional médico sino asistir a este o permitir diagnósticos tempranos e intervenciones ágiles y protocolizadas gracias a la posibilidad de comunicación con los cuidadores no profesionales o familiares «in situ», «a pie de cama».

Para el desarrollo de AZALA, UBIKARE ha contado con la colaboración de VICOMTECH, centro tecnológico especializado en el desarrollo de tecnologías digitales en torno a Inteligencia Artificial y Visual Computing and Interaction, perteneciente a la RVCTI (Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación).