El 62% de los profesionales sanitarios presenta síntomas de burnout y 1 de cada 4 ha sentido deseos de dejar la profesión en el último año. Y todavía hay quien piensa que “es lo que hay”.
No dejamos de escuchar: “Estoy cansado de ser fuerte”, “no me reconozco cuando llego a casa”, “solo quiero apagarme, pero no puedo permitírmelo” …
Frases que no aparecen en manuales clínicos ni en guías de práctica asistencial, pero las escucho a diario en voz baja, como susurros rotos de médicos, enfermeras y profesionales que se han entrenado para cuidar… a costa de sí mismos.
La realidad es cruda.
Vivimos en un sistema que aplaude la entrega ciega, la sobrecarga como medalla, el “no tengo tiempo ni para llorar”. Y en algún punto, sin darnos cuenta, empezamos a normalizar lo inaceptable: desayunar ansiedad, no dormir, no sentir, tragarse el llanto, y apagar las emociones para llegar a la siguiente guardia. ¿Esto es vocación o supervivencia?
No lo digo como crítica, sino como una llamada urgente. Porque somos muchos los que nos estamos quemando por dentro mientras sostenemos por fuera. Y nadie nos enseñó a identificarlo.
Pero no, no es lo que hay. Es lo que permitimos. Y ha llegado el momento de dejar de esconderlo.
Es hora de decirlo claro: no queremos ser héroes, queremos ser humanos.
‘Somos muchos los que nos estamos quemando por dentro mientras sostenemos por fuera’
Y si eso nos hace incómodos para el sistema, que así sea. Porque el silencio, la negación y el “aguanta un poco más” nos están saliendo demasiado caros.
Hoy más que nunca, necesitamos espacios donde sanar para poder seguir cuidando.
Y para eso, lo primero es dejar de fingir que no pasa nada.
Por eso nace Sanitarios Anónimos, un proyecto para los que sienten que ya no pueden más, pero no saben cómo parar. Para quienes han perdido el entusiasmo por su vocación y necesitan reconstruirse desde dentro. Porque nadie nos enseñó a tratarnos con la misma compasión con la que tratamos a nuestros pacientes.
No como un espacio de quejas, sino de acción. No queremos más parches, ni más “tú puedes con todo”. Lo que necesitamos es una nueva narrativa que legitime la vulnerabilidad como parte del profesionalismo.
Desde programas de mentalidad, entrevistas reales con médicos que ya han pasado por el infierno, libros y talleres donde hablamos sin filtro… queremos abrir un nuevo camino.
Un camino donde los sanitarios ya no tengan que elegir entre cuidar su salud mental o seguir en su puesto.
La revolución emocional en sanidad ya ha empezado.
Y no debemos seguir callándonos.
Susana Manso García, Médica de familia, radióloga y fundadora de Sanitarios Anónimos.





