Hace unas décadas, si un jugador de la NBA lanzaba desde siete metros sin que el reloj estuviera a punto de agotarse, el entrenador lo sentaba inmediatamente en el banquillo y el público silbaba. Era una «locura», un recurso reservado para especialistas, para momentos de desesperación o para el puro show del último segundo.
Como amante del baloncesto, me fascina observar los mapas de calor de tiro (los famosos shot charts). Si comparas uno de los años 90 con uno actual, verás que el juego ha mutado: el centro de la zona se ha vaciado y el perímetro se ha encendido. Pero lo más curioso es que las reglas no cambiaron ayer. La línea de tres puntos se implantó en 1979.
Tuvimos la herramienta durante más de 30 años antes de decidirnos a usarla de verdad. ¿Por qué?
El esquema mental del «2 es más seguro que 3»
Durante décadas, el dogma dictaba que el juego «real» sucedía cerca del aro. Matemáticamente, el beneficio del triple era obvio desde el primer día: anotar desde ahí vale un 50% más que una canasta de dos. Sin embargo, el sesgo cognitivo y la tradición pesa-
ban más que la estadística. El triple se veía como un riesgo innecesario, no como una ventaja estratégica.
No fue hasta la llegada de Stephen Curry y los Golden State Warriors que el esquema mental se rompió por completo. Ellos no inventaron el tiro lejano, simplemente decidieron que el dogma era ineficiente. Vieron que el espacio y la rentabilidad del tiro dictaban una nueva forma de ganar. No fue un cambio de capacidad física, fue un cambio de paradigma mental.
La Inteligencia Artificial: nuestra nueva «Línea de 3» en salud
En el sector salud, estamos viviendo nuestro momento «pre-Curry». Tenemos tecnologías como la IA generativa, el análisis predictivo y la medicina de precisión, que son nuestra línea de tres puntos:
- El potencial: diagnósticos más precisos, personalización absoluta de tratamientos y la eliminación de esa carga administrativa que quema a nuestros profesionales. Es, literalmente, «anotar más con menos posesiones».
- La barrera: al igual que aquel entrenador de la vieja escuela que se enfadaba por un triple lejano, hoy todavía escuchamos: «Siempre se ha he-
cho así», «la tecnología no puede sustituir el ojo clínico» o «es demasiado pronto para confiar en algoritmos».
A menudo, nos autoimponemos límites. Vemos la mejora evidente en la eficacia delante de nosotros, pero preferimos seguir lanzando de dos porque es «lo que conocemos».
No es tecnología, es romper el dogma
La evolución de la NBA no ocurrió porque los jugadores de repente aprendieran a tirar (que también), sino porque se rompieron las barreras mentales. Se aceptó que el riesgo percibido del tiro largo estaba compensado por el retorno de la inversión (ROI) de los puntos obtenidos.
En salud, la adopción de la IA no es un reto puramente técnico; es un reto de gestión del cambio y valentía institucional:
- Confianza en el nuevo mapa de calor: debemos dejar de ver la tecnología como un «experimento» o un espectáculo de nicho y empezar a verla como la base de nuestra estrategia operativa.
- Rediseñar el flujo del juego: al igual que el triple abrió el campo en el baloncesto, permitiendo que los jugadores tuvieran más espacio para moverse, la IA debe «abrir el campo» sanitario, liberando
tiempo para que el profesional se centre en lo humano, en el paciente.
- Liderazgo frente a los silbidos: necesitamos líderes que, como Curry, se atrevan a tirar desde lejos a pesar de las críticas iniciales. Innovar en salud da vértigo porque trabajamos con vidas, pero el mayor riesgo es seguir siendo ineficientes con las herramientas de ayer.
Conclusión
El mapa de puntuación de la NBA ha pasado de estar concentrado bajo el aro a expandirse por toda la pista. En salud, nuestro mapa de calor debe dejar de ser reactivo para volverse predictivo.
La tecnología ya está aquí. La línea está pintada en el suelo desde hace tiempo. La pregunta que debemos hacernos como profesionales y gestores es: ¿Vamos a seguir jugando a anotar de dos por miedo al cambio, o vamos a atrevernos a ganar el partido desde la nueva distancia?
Es hora de romper el esquema. Es hora de tirar.
Higinio Losada Mangana
Director de Desarrollo de Negocio de Ubikare





