“La tecnología ayuda, pero la relación médico-paciente sigue siendo insustituible”

La Dra. Montserrat García, especialista en cirugía de catarata y refractiva, combina innovación tecnológica, precisión quirúrgica y una medicina centrada en el paciente. Con una trayectoria marcada por la investigación y la excelencia —una de las pocas cirujanas con el título europeo FEBOS-CR— analiza los avances de la oftalmología, el papel de la inteligencia artificial y la importancia de la confianza médico-paciente.

Tiene un expediente académico brillante. ¿Qué fue lo que más le atrajo de la cirugía refractiva para decidir dedicarle su carrera profesional?

Cuando empecé la especialidad en oftalmología ya sabía que me gustaba la cirugía, especialmente la cirugía de precisión y con resultados rápidos y efectivos. Comencé interesándome mucho por la cirugía de catarata y, al terminar la especialidad, tuve la suerte de trabajar en un centro de referencia en cirugía refractiva con grandes maestros, muy implicados en investigación, en un momento en el que todo estaba cambiando en este campo. Me subí a ese tren y me enamoró. Es una subespecialidad que realmente puede cambiar la calidad de vida de los pacientes. Hablamos de personas jóvenes, con ojos sanos, donde la cirugía debe acercarse a la perfección, lo que exige mucha precisión en la indicación y en la técnica. Esa exigencia encajaba muy bien con mi personalidad, y cuando además empecé a investigar y publicar, supe que éste era mi camino profesional.

Lleva desde 2014 en Clínica Rementería. ¿Cómo describiría su evolución dentro de la casa y qué objetivos ha logrado cumplir en esta etapa?

Llegué en 2014 para potenciar la cirugía refractiva en una clínica muy consolidada en cirugía de cataratas. Desde entonces hemos vivido una evolución muy importante, con nuevos proyectos, quirófanos y una apuesta constante por la tecnología. Pero siempre con una idea clara: tratamos personas, no solo ojos. La innovación es fundamental, pero también lo es la honestidad y la confianza del paciente. Hemos sido pioneros en técnicas como el láser de femtosegundo en cirugía de catarata, que ha demostrado mejorar la seguridad, la rapidez y los resultados. Me siento muy afortunada de seguir aquí, doce años después, contribuyendo al crecimiento del proyecto, pero siempre con la misma filosofía: recomendar a un paciente lo que le harías a tu propio padre. Un paciente satisfecho es nuestro mejor embajador.

¿En qué líneas de trabajo o técnicas quirúrgicas está más enfocada actualmente?

Ahora mismo uno de los grandes focos está en las lentes intraoculares para la corrección de la presbicia. La cirugía de catarata ha evolucionado mucho: antes operábamos para que el paciente viera mejor, ahora también buscamos que pueda ser independiente de las gafas en todas las distancias visuales. Las lentes multifocales han mejorado muchísimo en calidad óptica y cada vez se acercan más al funcionamiento natural del ojo humano sano. Actualmente son uno de los grandes temas de investigación y práctica clínica, siempre que la indicación sea correcta. Cuando se selecciona bien al paciente, los resultados son muy satisfactorios.

La presbicia fue el tema de su tesis. ¿Cuál es el mayor reto al que se enfrentas hoy para que los resultados cumplan las expectativas de los pacientes?

El principal reto es concretar bien las expectativas del paciente. No se puede prometer algo que no se va a cumplir. La clave está en una buena exploración preoperatoria, en una indicación correcta y en explicar con claridad qué se puede conseguir con la cirugía. La comunicación preoperatoria es fundamental. Siempre dejo por escrito el tipo de lente y las expectativas visuales que le explico a los pacientes para evitar malentendidos. Si el paciente entiende bien el resultado esperado, la satisfacción es muy alta. Nunca debemos crear falsas expectativas.

Es de las pocas especialistas con el título europeo FEBOS-CR. ¿De qué manera influye esta superespecialización en su forma de trabajar?

Es una acreditación muy exigente de la Sociedad Europea de Cirugía de Catarata y Refractiva. Fui la primera mujer en España en conseguirla y la segunda en Europa. Más allá del reconocimiento, para mí fue una gran actualización profesional: tuve que repasar en profundidad técnicas quirúrgicas, manejo de complicaciones, y temas de investigación. Supuso un crecimiento personal muy importante. Además, acredita internacionalmente tu nivel y te abre muchas puertas. No es fácil conseguir el título FEBOS-CR porque te exigen acreditar una trayectoria sólida tanto quirúrgica como científica simplemente para poder presentarte al examen.

¿Cuál ha sido el cambio tecnológico más importante que ha vivido en la Clínica Rementería y cómo ha mejorado su día a día en el quirófano?

Destacaría dos. Por un lado, el láser de femtosegundo en cirugía de catarata, que ha demostrado mejorar seguridad, rapidez y resultados, especialmente con lentes multifocales. Por otro, los sistemas digitales de control intraoperatorio del correcto alineamiento de las lentes intraoculares tóricas, que permiten una corrección exacta del astigmatismo. Esa precisión se traduce en mejores resultados visuales y mayor satisfacción del paciente.

Participa en los congresos internacionales más importantes del mundo. ¿Qué tendencias o retos ve que marcarán el futuro de la oftalmología en los próximos años?

La inteligencia artificial ya está influyendo en el diagnóstico preoperatorio y en el cálculo de lentes intraoculares, mejorando la precisión. También se está investigando en robótica quirúrgica, aunque el componente humano seguirá siendo fundamental. Creo que la empatía, la confianza y la relación médico-paciente no pueden sustituirse por máquinas. La tecnología ayudará, pero el trato humano seguirá siendo la base de la práctica clínica.

Como docente acreditada, ¿cuál es el consejo principal que le gustaría dar a los residentes que quieren dedicarse a la cirugía de cataratas?

Que estudien siempre. La cirugía de catarata parece sencilla, pero tiene pasos críticos que requieren un conocimiento profundo. Hoy existen simuladores quirúrgicos, vídeos y muchos recursos formativos, pero el conocimiento debe estar interiorizado para responder ante cualquier imprevisto o complicación. También es fundamental aprender de buenos maestros y no perder nunca el respeto por la cirugía ni por el paciente. Deben tratar a cada paciente como tratarían a sus propios padres.

Después de tantos éxitos y premios, ¿qué metas o proyectos nuevos tiene en mente para el futuro a corto plazo?

Seguir aprendiendo, compartiendo conocimiento y disfrutando del trabajo. Continúo participando en congresos, escribiendo publicaciones y colaborando en libros. He aprendido a equilibrar esfuerzo y disfrute. Mi objetivo es seguir aportando a la oftalmología y dejar un legado formativo para las nuevas generaciones.

Con una agenda tan completa entre clínica, docencia y congresos, ¿cómo logra mantener el equilibrio y la excelencia en la atención a cada paciente?

La clave es que me encanta lo que hago. Incluso tras largas jornadas quirúrgicas o consultas muy exigentes, cada paciente merece la misma atención. El paciente número cincuenta del día debe recibir el mismo trato que el primero de la mañana. La pasión por mi profesión es lo que me permite mantener el nivel de exigencia y calidad.