Abrir los ojos a tiempo.
“No todos los que ven han abierto los ojos, ni ven todos los que miran. Es difícil dar entendimiento a quien no tiene voluntad y aún más, dar voluntad a quien no tiene entendimiento”, Baltasar Gracián.
Cada día duermo peor.
A veces, por la mañana cuando me despierto, tengo miedo a escuchar las noticias, porque cada día me sobresalto con alguna que me deja más intranquilo y es como mínimo una noticia al día, que me hace estar en estado de alerta.
Entre las guerras, el futuro del trabajo, la IA, la política y las opiniones que expertos y concienzudos “opinadores” nos hacen, debemos plantearnos en qué situación estamos, en qué lado debemos estar o qué mundo nos vamos a encontrar en los próximos años.
O estás conmigo o contra mí.
Si echamos la vista atrás en el tiempo, nos daremos cuenta de que la realidad nunca fue como nos la presentaron, sino distinta de cómo la podíamos imaginar y ahora está pasando exactamente lo mismo.
No sabemos si las intenciones de remover el planeta Tierra obedece solamente al interés político, social y eminentemente humano o a otros intereses ocultos que son la consecuencia real de esas intenciones, es decir, económicos, políticos, sociales y personales de los individuos que toman las decisiones y que a través de sus “opinadores y futurólogos” hacen que el resto de las personas adoptemos un criterio u otro en función de nuestras creencias, ideas o necesidades que obviamente son las correctas, frente a los que opinan lo contrario, mientras que estos otros, piensan lo mismo que nosotros.
Florence Gaub es futuróloga y define a los futurólogos en tres tipos: los que hacen predicciones a corto plazo, es decir, a seis meses; los que las hacen a largo plazo 20 años; y los que las hacen entre dos y cinco años, como ella.
Como me interesa el futuro de la salud y de la educación, fundamentalmente, he procurado trabajar con los mismos escenarios a corto y medio plazo que hacen los politólogos y sociólogos analizando tendencias y estudios científicos, tanto de universidades como de organismos públicos y he procurado compartirlos con la realidad que me encuentro en entornos profesionales, universitarios y sobre todo, en los colegios y centros educativos, cuando tengo la oportunidad de hablar con jóvenes entre 15 y 25 años que cursan formación profesional básica, media o superior, y me preguntan con muchísimo interés sobre su futuro profesional.
Sin duda alguna, aquellas profesiones que se mantengan en el futuro no son ni serán las que actualmente conocemos ni sobre las cuales se están formando los alumnos.
Esto significa que, según los expertos, las profesiones del futuro deberán de reunir las siguientes características:
- Capacidad de adaptación y aprendizaje continuo aun desconociendo sus implicaciones futuras sobre nuevas materias y metodologías formativas, obviamente con la utilización de IA.
- Multiempleos que generen la capacidad de alternativas profesionales en muchos casos distintas de las originales, para las cuales una persona recibió formación.
- Serán muy valoradas aquellas profesiones o trabajos que requieran manualidad, es decir, que el trabajo de las personas sea fundamental para completar un objetivo, eso sí, apoyándose siempre en el desarrollo de nuevas tecnologías.
- La adaptación de la formación para el empleo con nuevas tecnologías (IA) en sectores como construcción, agricultura, alimentación, investigación, aéreo/automoción, biotecnología, salud y servicios tendrán más desarrollo que los empleos tradicionales que van a ser sustituidos, como los relacionados con la computación, la administración, las áreas legales, las gestiones comerciales o la atención al cliente y hasta los oficios relacionados con el arte y los medios, la distribución, almacenamiento y los grandes comercios o cadenas de supermercados tal y como las conocemos hasta ahora.
En el mundo de la salud cabe destacar varios escenarios que serán desarrollados:
- Distintas profesiones dedicadas a la investigación y desarrollo de nuevos productos tanto farmacológicos como biotecnológicos que serían integrados y desarrollados por IA.
- Profesiones relacionadas con la mejora en los diagnósticos realizados por IA.
- Profesionales dedicados al cuidado personal de los pacientes tanto en asistencias públicas, colectivas o privadas apoyadas por nuevas tecnologías.
- Personal técnico especializado en la expansión y ayuda a colectivos de difícil acceso.
- Técnicos de mantenimiento de instalaciones y tecnologías orientadas a la salud.
Utilización por parte de los profesionales de “agentes” y soportes de análisis de información de los pacientes para un mejor diagnóstico o tratamiento.
Existen opinadores y futurólogos que lo hacen sin tener información sobre la cual basan sus manifestaciones y que son capaces de cambiar la misma en cualquier momento, es más, suelen opinar de todo.
En mi caso, con temor a equivocarme, indico las referencias que me llevan a dar mi opinión, que sin ser futurólogo analizo datos, informaciones y tendencias, como cuando en una conferencia en el año 2014 explicaba a los directivos de una compañía que se dedicaba al transporte aéreo, que una de las profesiones del futuro sería la de “piloto de drones”, …, las carcajadas se escucharon en la sala, porque según ellos, yo confundía un juguete con una profesión, obviamente nunca más me volvieron a invitar.
La profesión de pilotos de drones actualmente es una de las más demandadas, que requiere una formación muy completa y compleja.
“Caer tarde en la cuenta no es ningún remedio, sino un pesar”, B.G.




