Esta vez, no haré un artículo académico de quince páginas o más. Esta vez, me gustaría hablaros de forma abreviada cómo he visto la situación estas últimas semanas. Bien, intentaré hacerlo de forma cronológica. Permitidme que os de mi punto de vista más personal.

En las semanas más duras del inicio, mientras que en las redes sociales1 se expandía la solidaridad, en Asia creaban mascarillas eléctricas2. Y en España, el personal sanitario se coordinaba de la forma más ágil posible: vía whatsapp3. Con esto último, los expertos en privacidad habíamos entendido que viviríamos días inimaginables. Empezaron a surgir muchos interrogantes, y envueltos en nuestros silencios, nos preguntábamos si estaríamos preparados -no solo a sobrevivir- si no a dar respuestas a los interrogantes ético-jurídicos que iban surgiendo.

En las siguientes semanas, proliferaron diferentes desarrollos tecnológicos para luchar contra el coronavirus. Me refiero a robótica4, drones5, CRISPR6, impresoras 3D7, cloud computing8, IoT9, analítica de datos10, inteligencia artificial11 (por ej. para predecir antelación de ocupación en las UCI12), blockchain13 o computación cuántica14.

Choque con la realidad y la necesidad imperiosa

Ahora bien, ¿desde el sector tecnológico y jurídico se estaba conforme con las soluciones existentes hasta el momento y las que recién llegaban respecto analítica de datos e inteligencia artificial? La sensación era de cuasi frustración porque nos dimos cuenta de que en las primeras semanas la tecnología que teníamos sobre la mesa no era suficiente, no bastaba. El big data no servía porque no había “encuestas” sobre COVID en las primeras semanas, cuestión que ha ido cambiado a grupos de trabajo como el de la científica de datos Nuria Oliver. Inteligencia Artificial como ha declarado la OMS tampoco daría muchos frutos. Por tanto, nos dimos de cruces con la cruda realidad. Nos dimos cuenta, que la tecnología que tenía que impulsarse más debía ser la de impresión 3D (universidades y organizaciones se movilizaron).

En esos días iniciales recuerdo la lluvia de convocatorias de ayudas de la Comisión Europea para proyectos tecnológicos15. Y algo antes de llegar al “pico”, se iba desarrollando la aplicación móvil “CoronaMadrid”, como solución de autodiagnóstico que finalmente sería adoptada como modelo para la app nacional “Asistencia COVID-19”. Las iniciativas tecnológicas que pudieran ayudar a aliviar, de alguna manera, a los profesionales sanitarios, eran bienvenidas. Las cuestiones que más podían generar preocupación en materia de protección de datos tenían que ver con la cesión a terceros y lo relativo a los datos de localización (cuestión que se quedó aclarada, no era problemático).

¿Y nuestros derechos como individuos en caso de localización?

Volvían a aparecer esas nubes llenas de dilemas: ¿derecho a la privacidad o derecho a la salud o a la vida? Vaya pregunta…

Desde las instituciones comunitarias (Pierucci-Walter)16 señalaban recientemente: “Es importante recordar que la protección de datos no puede ser en modo alguno un obstáculo para salvar vidas y que los principios aplicables siempre permiten equilibrar los intereses en juego”.

El ejercicio de los derechos humanos es aplicable y no puede suspenderse sino solo derogarse o restringirse por ley en la medida estrictamente requerida por las exigencias de la situación respetando la esencia de los derechos y libertades fundamentales. En cualquier caso, resultará esencial el establecimiento es fundamental de salvaguardias específicas y que se den garantías de que se ofrece plena protección a los datos personales”.17

En tanto, los malos haciendo de las suyas

Los hospitales sufrían intentos de ataques de ciberseguridad en España18 y fuera19.

Y surgió la app de Singapur “deseada por todos”

La app “Trace Together”20 se basa en el Bluetooth para intercambiar información de proximidad entre usuarios con la misma app y de esta manera averiguar si una persona infectada se cruzo con nosotros en el mercado o en la calle.

Cuando un usuario instala la aplicación, presenta su número de móvil a la autoridad centralizada (el servidor del Ministerio de Salud en el caso de Singapur). Es una solución de rastreo de contacto bastante más útil que lo sería la de una de GPS, no obstante se critica su excesiva “centralidad” de terceros (en este caso de gobiernos). Los críticos promueven la “descentralización” y así evitar que acaben los datos en manos de gobiernos.

De esta manera ha surgido un proyecto europeo llamado PEPP-PT (formado por universidades, expertos, etcétera) en el que se están generando interesantes protocolos21 de código abierto donde se superan las imperfecciones que podría tener esta app. La intención es encontrar la solución más útil, segura en privacidad, transparente e interoperable. El Supervisor Europeo de Protección de Datos22 se ha mostrado a favor de dicho proyecto.

En este sentido, la Comisión Europea23 ha dado una serie de recomendaciones que pueden ser útiles.
Respiramos aliviados…

Google y Apple, ¿juntos?

Para la sorpresa de todos, estos gigantes tecnológicos se han unido para desarrollar una tecnología que luche contra el COVID-19. Apple es el desarrollador de iOS. Google es la compañía detrás de Android. Los dos sistemas operativos alimentan la gran mayoría de los smartphones en uso.
Ellos crearán un software (API, interfaz de programación de aplicaciones) y posibilitará la interoperabilidad (tan deseada por la Comisión Europea). El resto de aplicaciones de diferentes países del mundo usarían su base.

El miedo surge cuando nos preguntamos: ¿quién nos asegura que no venderán nuestros datos o acabarán en manos indeseables? ¿cómo podemos evitar que un mal uso de los mismo derive en discriminaciones irreversibles hacia los infectados?

Su protocolo es público24. Los críticos les animan a que perfeccionen el modelo y se acerquen al que ya hemos creado en Europa y acepten auditorías externas. Si alguien me lo hubiera dicho que pasaría…no me lo hubiera creído. Os mando mucho ánimo y fuerza a cada uno de vosotros.

El fundamento de la realidad es el cambio continuo

Heráclito de Éfeso

Bibliografía:

1 En twitter se difundían anuncios solicitando personal (fontaneros, informáticos, celadores) para el hospital IFEMA y en Linkedin, las empresas se ofrecían a donar material para los centros sanitarios.
2 Vid https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/03/20/gadgets/1584702845_136664.html
3 Vid. https://www.redaccionmedica.com/bisturi/whatsapp-gran-oficina-empleo-coronavirus-9952
4 Vid. https://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-8152745/Robots-used-Irish-hospital-nurses-spend-time-treating-patients.html
5 https://gulfnews.com/world/europe/covid-19-drones-take-italians-temperature-and-issue-fines-1.70918116
6 Vid. https://montoliu.naukas.com/2020/04/03/crispr-y-coronavirus/
7 Vid. https://www.elmundo.es/papel/historias/2015/12/14/566eb9bde2704ef84e8b47b6.html , https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/gregorio-maranon-uc3m-desarrollan-prototipo-respirador-frente-covid-19_77126_102.html y https://www.xataka.com/medicina-y-salud/arduino-e-impresoras-3d-coronavirus-asi-se-han-unido-makers-toda-espana-para-evitar-contagios-salvar-vidas
8 https://www.bbc.com/news/technology-52053565 y https://covid19-hpc-consortium.org/
9 Vid. https://breathe.ersjournals.com/content/13/2/e27.figures-only
10 Vid. https://innovadores.larazon.es/es/una-gran-encuesta-para-que-la-inteligencia-artificial-ayude-a-acertar-COVID-19/
11 Vid. How Hospitals Are Using AI to Battle Covid-19. https://hbr.org/2020/04/how-hospitals-are-using-ai-to-battle-covid-19
12 Vid. https://www.elcorreo.com/sociedad/salud/inteligencia-artificial-predecir-20200408071639-nt.html
13Vid. https://es.cointelegraph.com/news/nvidia-clara-ia-blockchain-platform-for-the-health-sector, https://www.blockchaineconomia.es/innovadores-de-alastria-covid19/ , https://es.cointelegraph.com/news/berkeley-blockchain-incubator-welcomes-startup-fighting-covid-19 , https://www.iecisa.com/es/blog/Post/Identidad-Digital-y-blockchain-un-modelo-a-punto-para-madurar/ https://www.forbes.com/sites/nishandegnarain/2020/03/22/5-ways-blockchain-can-unblock-the-coronavirus-medical-supply-chain/#589462613805
14 The Potential of Quantum Computing and Machine Learning to Advance Clinical Research and Change the Practice of Medicine. Dmitry Solenov, Jay Brieler, Jeffrey F. Scherrer. Mo Med. 2018 Sep-Oct; 115(5): 463–467. PMCID: PMC6205278
15http://www.ciencia.gob.es/portal/site/MICINN/menuitem.edc7f2029a2be27d7010721001432ea0/?vgnextoid=9e6626ff99fa0710VgnVCM1000001d04140aRCRD
16 Declaración conjunta sobre protección de datos y la pandemia del COVID-19, de Alessandra Pierucci, Présidentea del Comité del Convenio 108 y Jean-Philippe Walter Comisario de Protección de datos del Consejo de Europa
https://www.coe.int/en/web/data-protection/statement-by-alessandra-pierucci-and-jean-philippe-walter
17 Los datos anónimos, en vigilancia epidemiológica, no están cubiertos por los requisitos de protección de datos. Ya lo señalan, “el uso de información de localización agregada para indicar los movimientos de las personas que se alejan de una zona gravemente afectada (en términos de número de personas positivas para COVID-19) no se vería impedido por los requisitos de protección de datos”.
18 https://elpais.com/espana/2020-03-23/la-policia-detecta-un-ataque-masivo-al-sistema-informatico-de-los-hospitales.html
19 https://www.ciberseguridadlatam.com/2020/03/16/uno-de-los-principales-laboratorios-de-pruebas-de-covid-19-en-republica-checa-fue-golpeado-por-un-ciberataque/
20 https://bluetrace.io/static/bluetrace_whitepaper-938063656596c104632def383eb33b3c.pdf
21 https://github.com/DP-3T/documents
22 https://www.youtube.com/watch?v=g8b9hvZDjq0
23 https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/recommendation_on_apps_for_contact_tracing_4.pdf
24 https://covid19-static.cdn-apple.com/applications/covid19/current/static/contact-tracing/pdf/ContactTracing-CryptographySpecification.pdf

 

Lorena Pérez Campillo