New Medical Economics celebró el pasado 1 de junio la jornada de debate “IA y Medicina de Precisión: liderazgo y aplicación real”, en el Centro DIGITALIZA MADRID con el patrocinio de Internetx y Pfizer. El encuentro congregó a representantes de la Administración Saniaria, de la Comunidad de Madrid, de la industria tecnológica y a profesionales clínicos de primer nivel para abordar cómo trasladar la inteligencia artificial desde su enorme potencial teórico a una aplicación real, segura y sostenible en la práctica asistencial.
La jornada, presentada por José María Martínez García, presidente de New Medical Economics, se articuló en torno a una ponencia introductoria y dos mesas de debate centradas, respectivamente, en la gobernanza del dato y la estrategia, y en la traslación de la IA a la práctica clínica.
Bienvenida institucional: una sanidad que anticipa, acompaña y se adapta
El acto de inauguración corrió a cargo de Miguel López-Valverde Argüeso, consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, que subrayó el cambio de paradigma que supone pasar “de un modelo reactivo a un modelo predictivo y preventivo” y de tratamientos generales a tratamientos cada vez más personalizados. El consejero defendió un principio que, dijo, es “irrenunciable” en el entorno clínico: la IA debe ser una herramienta de apoyo al profesional, “nunca sustituirlo, y nunca sustituir su criterio”. Reclamó, además, que todo proyecto responda a principios de ética, transparencia, escalabilidad, aplicabilidad y seguridad, con el paciente en el centro, y anunció avances en el acceso remoto del ciudadano a través de la tarjeta sanitaria virtual.
La introducción corrió a cargo de Julián Isla Gómez, responsable de Recursos de la Consultoría de Datos e Inteligencia Artificial de Microsoft. Isla describió la odisea de las enfermedades raras “con demoras diagnósticas de cinco a siete años” y lanzó una llamada de auxilio ante un sistema sanitario que, advirtió, fue diseñado hace cuatro décadas para otra población y otros objetivos.
Gobernanza del dato y estrategia: ¿está preparado el sistema sanitario?
Moderada por José María Martínez García, la primera mesa reunió a Álvaro Alonso Zorita, vocal asesor de la Dirección General de Salud Digital y Sistemas de Información para el SNS del Ministerio de Sanidad; Inmaculada Ibáñez de Cáceres, directora general de Investigación y Docencia de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid; y Nuria Ruiz Hombrebueno, directora general de Salud Digital de la Consejería de Digitalización de la Comunidad de Madrid.
Ruiz Hombrebueno precisó que gobernar el dato no es acumular datos, sino disponer de datos de calidad, normalizados y estandarizados a lo largo de todo su ciclo de vida, e insistió en la formación y la concienciación de los profesionales para un buen registro. Detalló el circuito de evaluación de cada proyecto en el SERMAS, así como proyectos ya en marcha como la historia clínica unificada, en pilotaje en el Hospital Ramón y Cajal, o la telemonitorización de pacientes crónicos.
Alonso Zorita comparó la situación con “un monstruo en la habitación al que estamos intentando atar” y situó el reto no tanto en la tecnología como en la gobernanza y la coordinación entre comunidades autónomas, con la interoperabilidad (receta, tarjeta e historia clínica) y el Espacio Nacional de Datos de Salud como ejes. Recordó, además, que junio marca un hito por el fin de la financiación de los fondos europeos. Por su parte, Ibáñez de Cáceres reclamó formación y un mejor conocimiento del uso secundario del dato, generar confianza entre lo público y lo privado, e incorporar nuevos perfiles profesionales y la integración progresiva de las ómicas.
IA en la práctica clínica: de la promesa a la evidencia
La segunda mesa, moderada por Belén López-Muñiz Ballesteros, presidenta de Neumomadrid y médico adjunta del Hospital Universitario Infanta Leonor, contó con Ángel Blanco Rubio, director corporativo de Organización, Procesos, TI y Digital de Quirónsalud; Esther González López, cardióloga de la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda e investigadora del CIBERCV; Víctor Maojo García, catedrático de Inteligencia Artificial en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y director del Grupo de Informática Biomédica (GIB); Julio Ángel Mayol Martínez, catedrático de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid; y Miguel Ángel Moreno Pelayo, jefe del Servicio de Genética del Hospital Universitario Ramón y Cajal.
González López expuso el uso ya consolidado de la IA en el análisis de imagen cardiaca para ganar agilidad y reducir la variabilidad inter e intraobservador, y presentó una herramienta desarrollada con una startup española para el diagnóstico precoz de la amiloidosis cardiaca mediante electrocardiograma. Mayol destacó el valor de la imagen y la robótica quirúrgica para la seguridad del paciente, advirtió de que buena parte de los desarrollos siguen siendo académicos y alertó sobre el deskilling: la externalización de procesos cognitivos exige invertir más que nunca en una nueva formación que fomente la colaboración entre perfiles con un propósito común.
Moreno Pelayo defendió una IA supervisada por la inteligencia natural, con un marco normativo y datos estructurados, e ilustró su potencial con el cribado genómico neonatal y la combinación de ómicas y clínica como “revolución” para las enfermedades raras. Maojo García, pionero del área desde los años ochenta, reivindicó la perspectiva histórica y la evaluación rigurosa de los sistemas, advirtiendo del riesgo de “ir demasiado rápido” y del papel central de la incertidumbre en medicina.
Blanco Rubio aportó la perspectiva de la gran organización sanitaria: con una base de 27 millones de pacientes y 58 hospitales, Quirónsalud ha transformado la consulta sustituyendo el ordenador por la IA que estructura la conversación entre médico y paciente y ha reducido un 38% los ingresos por complicaciones en oncología de alta complejidad gracias a un acompañamiento continuo. Su conclusión apuntó al fondo del debate: “El mayor cambio de la historia de la medicina no es la IA, sino el protagonismo del paciente”.
Conclusiones: propósito, transformación cultural y formación
El cierre, a cargo de José María Martínez García, recogió el espíritu de la jornada: como sintetizó Julio Mayol, todo proyecto de IA debe partir del propósito, junto con la ética y la regulación, e ir acompañado de transformación cultural y de un nuevo modelo de formación colaborativa entre disciplinas.






