La Sala 1 del CIBIR fue el escenario del Encuentro de Expertos “Acceso a Terapias Innovadoras: presente y futuro”, organizado por New Medical Economics en colaboración con la Consejería de Salud y Políticas Sociales de La Rioja, el Servicio Riojano de Salud, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y la Consejería de Salud del Principado de Asturias, con el patrocinio de Amgen, Astrazeneca, Bristol Myers Squibb y la alianza Daiichi Sankyo | Astrazeneca, reunió a investigadores, gestores, clínicos y representantes de pacientes para analizar los retos actuales y los desafíos regulatorios, económicos y asistenciales que implica la llegada de nuevas terapias avanzadas.
La consejera de Salud y Políticas Sociales de La Rioja, María Martín Díez de Baldeón, subrayó al inicio del encuentro que la diversidad de perfiles presentes, profesionales sanitarios, gestores, investigadores, industria y pacientes, “es precisamente lo que hace crecer y enriquecer nuestro sistema sanitario público”.
La consejera contextualizó el momento actual como “un punto clave para La Rioja”, coincidiendo con la puesta en marcha de la Unidad de Ensayos Clínicos, concebida para dar servicio a más de cuatro millones de personas del norte de España. Recordó que las nuevas terapias obligan a repensar la organización asistencial, “porque ya no hablamos solo de diagnóstico y tratamiento, sino de trayectorias de vida”, e incidió en que la equidad exige “no solo igualdad de recursos, sino igualdad real de oportunidades”.
Una visión científica para comprender el presente y el futuro de las terapias avanzadas
La investigadora Rosario Sánchez Pernaute, profesora de investigación Ikerbasque y adjunta a la Dirección Científica del IIS Biobizkaia, ofreció una exposición sobre la clasificación regulatoria de las terapias avanzadas. Recordó que este término es “regulatorio, no biológico”, y que engloba terapias celulares, génicas e ingeniería tisular, diferenciándose de los trasplantes por su finalidad terapéutica distinta.
Sánchez Pernaute repasó la evolución del sector, señalando que 2017 supuso “un cambio total de paradigma” con la aprobación de Kymriah y Luxturna, que demostraron por primera vez la eficacia real de las terapias avanzadas más allá de enfermedades raras. Explicó también que el pipeline global avanza hacia terapias in vivo, la aplicación en enfermedades no oncológicas y la incorporación de vectores diseñados mediante inteligencia artificial.
La mesa de trabajo “Nuevo abordaje de la enfermedad y del paciente: acceso y equidad” reunió a representantes de La Rioja, País Vasco y Asturias, así como al Foro Español de Pacientes, en un diálogo moderado por José María Martínez García.
Gonzalo Aparicio Rodríguez, director general de Prestaciones y Farmacia de La Rioja, defendió que el sistema sanitario “se está preparando, pero aún queda mucho camino por recorrer”. Explicó que los modelos actuales de financiación deben evolucionar para adaptarse a terapias de alto impacto, y remarcó la importancia de los datos: “sin una gestión de datos eficiente, no es posible implantar modelos de financiación basados en resultados”.
Desde el País Vasco, Jon Iñaki Betolaza recordó que España está entre los países europeos con mayor nivel de acceso a terapias avanzadas, pero criticó la “hiperregulación europea” y la falta de recursos humanos en los procesos de evaluación: “Es imposible exigir plazos irreales cuando ni la propia Europa cumple los suyos. La regulación debe hacerse desde la realidad, no desde los despachos”.
Betolaza defendió también un sistema basado en valor y resultados en salud, y alertó sobre el riesgo de generar expectativas irreales: “no podemos permitir titulares que digan que hemos salvado vidas cuando no tenemos aún datos suficientes para afirmarlo”.
La representante de Asturias, Marisa Nicieza García, coincidió en que la evaluación de terapias avanzadas exige modelos distintos a los tradicionales: “No es lo mismo evaluar una estatina que una terapia génica. Los acuerdos de riesgo compartido son necesarios, pero implican un trabajo enorme de seguimiento paciente a paciente que hoy seguimos haciendo con Excel”.
Luis Ángel González Fernández, gerente del SERIS, recalcó que la sostenibilidad no se puede obviar: “Tenemos recursos limitados y debemos gestionarlos pensando no solo en el paciente individual, sino en la salud de la comunidad”. Recordó su experiencia en los inicios de las terapias CAR-T y la necesidad de contar con equipos altamente capacitados y estructuras preparadas para manejar situaciones complejas y efectos adversos graves.
La voz de los pacientes: equidad real y transparencia
El presidente del Foro Español de Pacientes, Andoni Lorenzo, afirmó que los pacientes ven estas terapias “con esperanza”, pero no entienden la inequidad territorial: “Un paciente no comprende que su acceso dependa del código postal. Es una realidad que debemos corregir”.
Lorenzo insistió en la necesidad de una buena comunicación clínica para evitar falsas expectativas, y reclamó más presencia en los órganos de decisión: “Queremos participar, pero para hacerlo necesitamos estructura, formación y reconocimiento. Si queremos que la sanidad sea participativa, hay que dotar a las asociaciones de herramientas”.
Las conclusiones del encuentro fueron presentadas por Corpus Gómez Calderón, gerente de Atención Hospitalaria del SERIS, quien sintetizó la jornada destacando que el sistema sanitario se encuentra “en plena transformación”. Subrayó que la priorización debe entenderse como una decisión ética basada en el valor, la evidencia y el beneficio para el conjunto de la sociedad.
Gómez recalcó que “la sostenibilidad dependerá de la corresponsabilidad entre comunidades, industria, profesionales y pacientes”, y que los datos serán esenciales para garantizar decisiones justas y homogéneas en todo el país.
El presidente de NME, José María Martínez, clausuró la jornada agradeciendo la participación de los asistentes y el apoyo de las compañías patrocinadoras.





