El Aula Severo Ochoa del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) acogió una jornada de gran relevancia para la sanidad madrileña y nacional: “Retos del siglo XXI: Programas de Optimización de Uso de Antimicrobianos (PROA)”, un encuentro que reunió a responsables institucionales, clínicos y gestores para reflexionar sobre los avances y desafíos en la lucha contra las resistencias antimicrobianas.

El acto, organizado por New Medical Economics con la colaboración de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y el patrocinio de Advanz, MSD y Pfizer, sirvió para poner en valor el compromiso de los profesionales madrileños con el uso racional de los antibióticos y la seguridad del paciente.

El presidente de New Medical Economics, José María Martínez García, inauguró la jornada destacando la dimensión global del problema: “Es un placer reunir a expertos, gestores y profesionales comprometidos con uno de los desafíos más importantes de nuestro tiempo: el uso racional de los antimicrobianos y la lucha contra las resistencias”, subrayó.

Una estrategia sólida y pionera

La primera intervención institucional corrió a cargo de Mª José Calvo Alcántara, subdirectora general de Farmacia y Productos Sanitarios de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien repasó la evolución del plan autonómico.

“La Comunidad de Madrid lleva muchos años trabajando en este ámbito. Ya en 2008 iniciamos el Plan Director de Antimicrobianos y, posteriormente, en 2019, implantamos el programa Resiste, que ha marcado un cambio estructural importante”, explicó Calvo.

Gestión, liderazgo y coordinación: claves del éxito de los PROA

La primera mesa de debate, titulada “La gestión de los PROA: estrategia y marco normativo”, estuvo moderada por Alberto Pardo Hernández, subdirector general de Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente de la Consejería de Sanidad de Madrid, quien destacó la evolución de estos programas en la última década: “Los PROA son ahora una realidad conocida por la mayoría de los profesionales, algo que no ocurría hace años. Hemos mejorado en concienciación y conocimiento, pero aún queda camino por recorrer”, señaló Pardo.

Participaron en este debate José Manuel Izquierdo Palomares, jefe del Servicio de Farmacia de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid; Antonio López Navas, jefe de la Unidad de Apoyo a la Dirección de la AEMPS y coordinador de Salud Humana del PRAN; José Manuel Paredero Domínguez, farmacéutico de Atención Primaria en la Subdirección General de Farmacia del SERMAS; y Marta Sánchez-Celaya del Pozo, subgerente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

La realidad asistencial: un trabajo multidisciplinar

La segunda mesa, moderada por Ana Vegas Serrano, médico adjunta de la Unidad de Infecciosas del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, se centró en el día a día de los equipos PROA. Participaron en ella: Juan Carlos Ramos Ramos, especialista en Medicina Interna, médico adjunto de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario La Paz; Patricia Ruiz Garbajosa, jefe de sección de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, integrante del grupo PROA y vicepresidenta de la Sociedad Española del Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC); Javier Sáez de la Fuente, especialista del Servicio de Farmacia y miembro del PROA del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid) – IRYCIS, y coordinador de los grupos de trabajo de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH); Raúl Salmerón Ríos, responsable de Salud Pública de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG); y José Tiago Sequeira Lopes da Silva, representante PROA del Hospital Universitario 12 de Octubre y representante del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC-ISCIII).

Formación y futuro: invertir en salud pública

La jornada concluyó con un consenso unánime: los PROA son una inversión en salud pública que requiere continuidad, liderazgo y compromiso institucional.

Marta Sánchez-Celaya lo resumió así: “Si el uso racional de antimicrobianos es una inversión, cuantifiquémoslo y revertamos esos recursos en los centros asistenciales. Solo así los programas podrán consolidarse”.

José Manuel Izquierdo subrayó la necesidad de avanzar en herramientas digitales: “El futuro pasa por integrar los datos de prescripción y microbiología, generar alertas automáticas y ayudar al clínico a decidir mejor”.

Y Antonio López Navas cerró el debate destacando el valor del liderazgo: “Los PROA funcionan cuando hay profesionales dedicados, apoyados y reconocidos. La implicación institucional es la clave del éxito”.

Un compromiso compartido

El encuentro en el ICOMEM dejó patente que la Comunidad de Madrid se ha consolidado como referente nacional en la implantación de los programas de optimización del uso de antimicrobianos. Con una red activa en todos los hospitales y un despliegue creciente en atención primaria, el reto ahora es mantener el impulso, asegurar la formación y reforzar la coordinación entre niveles.

“La lucha contra las resistencias no puede detenerse. Los PROA son una herramienta estratégica para garantizar la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario”, concluyó José María Martínez García.