El Encuentro de Expertos ‘Acceso a Terapias Innovadoras: presente y futuro’, se celebró el pasado 7 de mayo, en formato presencial abierto al público y emitido en streaming, en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia.
Organizado por New Medical Economics, contó con la colaboración de la Consejería de Salud de la Región de Murcia y el Servicio Murciano de Salud, y con el patrocinio de Amgen, la alianza Daiichi-Sankyo | AstraZeneca, Lundbeck, Madrigal y Pfizer.
La jornada tuvo como objetivo analizar la situación actual del acceso a terapias innovadoras en la Región de Murcia y debatir sobre posibles mejoras en los procesos de acceso rápido, evaluación, precio y financiación, con el fin de reducir los plazos de llegada de nuevas terapias y garantizar que los pacientes reciban el mejor tratamiento posible bajo criterios de equidad, seguridad, sostenibilidad y eficacia.
Durante la bienvenida, Amancio Marín Sánchez, director gerente del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, destacó la relevancia de abordar este debate en un momento de profunda transformación del sistema sanitario. “Estamos viviendo un momento extraordinario por cómo la innovación nos está afectando a toda la asistencia sanitaria”, señaló.
Asimismo, puso en valor el papel del hospital como espacio de impulso de nuevos proyectos y avances asistenciales. En este sentido, afirmó que “en los próximos años va a cambiar definitivamente la asistencia de nuestros pacientes”, en referencia al impacto de la innovación, la Inteligencia Artificial, la historia clínica y la explotación de datos en la práctica sanitaria.
Por su parte, Paloma Tamayo Prada, directora de Operaciones de New Medical Economics, agradeció la acogida del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, el apoyo de la Consejería de Salud de la Región de Murcia y del Servicio Murciano de Salud, así como la participación de los expertos, asistentes y patrocinadores.
Tamayo subrayó que el objetivo del encuentro era abrir un espacio de reflexión sobre uno de los grandes retos actuales del sistema sanitario: “Garantizar que la innovación terapéutica llegue a los pacientes con la mayor rapidez posible, pero siempre con criterios de equidad, seguridad, sostenibilidad y eficacia”. Además, explicó que la jornada buscaba incorporar la visión de la administración y de los profesionales sanitarios para aportar propuestas útiles y una mirada al futuro sobre esta cuestión clave para el sector sanitario.
El paciente, en el centro del acceso a la innovación
La inauguración corrió a cargo de Isabel Ayala Vigueras, directora gerente del Servicio Murciano de Salud, quien destacó que el acceso a terapias innovadoras se produce en un momento de “avance científico extraordinario”, marcado por las terapias dirigidas, la medicina personalizada y el desarrollo tecnológico.
Ayala incidió en que este progreso plantea importantes retos para la administración sanitaria. “No basta con que existan terapias innovadoras, sino que debemos asegurar que estén disponibles en tiempo y forma, independientemente del lugar de residencia o de la situación individual de cada paciente”, afirmó.
Asimismo, defendió la necesidad de integrar la investigación en la práctica clínica y de avanzar hacia un modelo asistencial más centrado en la persona. “Hablamos de una sanidad más humana, más participativa y más orientada a los resultados que importan a los pacientes”, señaló. Para ello, considera imprescindible reforzar la coordinación entre niveles asistenciales, impulsar modelos de evaluación más ágiles y fomentar la colaboración público-privada, siempre con el interés del paciente como eje fundamental.
Evaluación, financiación y nuevos marcos regulatorios
La introducción fue realizada por Vicente Arocas Casañ, coordinador de terapias avanzadas de la Región de Murcia, quien contextualizó el momento actual del acceso a medicamentos innovadores y explicó los cambios regulatorios previstos a nivel europeo y nacional.
Arocas detalló el recorrido que siguen los medicamentos desde su aprobación por las agencias reguladoras hasta la financiación y evaluación posterior en los distintos ámbitos sanitarios. Según explicó, existen situaciones en las que los pacientes necesitan tratamientos que todavía no están disponibles por los cauces ordinarios, lo que puede generar demoras relevantes.
“Hay situaciones en las que los pacientes necesitan tratamientos que no están todavía disponibles y este procedimiento puede ser en algunos casos bastante largo”, señaló. En este sentido, recordó que la Región de Murcia cuenta con procedimientos específicos para poder acortar plazos “si es necesario y en beneficio del paciente”.
Durante su intervención, también abordó el impacto del Reglamento Europeo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y de los reales decretos pendientes en España. Arocas apuntó que estos nuevos marcos pueden contribuir a una metodología más común, transparente y predecible, aunque advirtió de que la parte económica y la negociación seguirán siendo elementos decisivos en el acceso efectivo a los tratamientos.
Posteriormente, se celebró la mesa de trabajo y debate ‘Nuevo abordaje de enfermedad y paciente: acceso y equidad’, en la que participaron Vicente Arocas Casañ; Jesús María Cañavate Gea, director general de Planificación, Farmacia e Investigación Sanitaria de la Consejería de Salud de la Región de Murcia; Miguel Blanquer Blanquer, coordinador del Grupo de Terapia Celular del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria y hematólogo en el Hospital Virgen de la Arrixaca; y Josefa León Villar, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital General Universitario Morales Meseguer.
Jesús María Cañavate Gea puso el foco en la necesidad de avanzar hacia modelos más flexibles, integrados y coordinados. En este sentido, explicó que la Región de Murcia dispone de la Comisión Regional de Farmacia y Terapéutica, una herramienta que permite valorar determinados medicamentos pendientes de financiación en casos concretos, siempre que se cumplan una serie de requisitos clínicos.
“Si se presenta esta solicitud con estos requisitos, es muy posible que en 72 horas se autorice la aplicación de esta técnica”, afirmó. No obstante, precisó que se trata de mecanismos pensados para situaciones específicas y que deben enmarcarse en un contexto de transición regulatoria.
Además, destacó que el acceso a terapias innovadoras exige una visión organizativa y coordinada entre los distintos agentes del sistema. “Tenemos que ver que exista un modelo, una coordinación entre agencias reguladoras, ministerios, comunidades autónomas, hospitales y la industria farmacéutica”, señaló.
Por su parte, Miguel Blanquer Blanquer valoró positivamente la estructura creada en España en torno a las terapias avanzadas, especialmente por su capacidad para organizar una red de centros de referencia. “Nos hemos dotado de una estructura dentro de España que ha sido montada para intentar asegurar que todos los pacientes puedan llegar a recibir este tipo de terapias avanzadas”, explicó.
Sin embargo, advirtió de que todavía existen aspectos mejorables, especialmente en los tiempos de acceso y en la identificación de los pacientes candidatos. Según señaló, no basta con que existan centros preparados para administrar estas terapias, sino que es necesario que los profesionales conozcan los circuitos y puedan derivar adecuadamente a los pacientes.
“Para que un paciente llegue a recibir un tratamiento tiene que haber un médico que piense que ese paciente puede ser candidato”, apuntó. En este sentido, defendió la importancia de reforzar la formación, la comunicación entre centros y las herramientas que faciliten la derivación.
Desde la perspectiva de la farmacia hospitalaria, Josefa León Villar destacó la importancia de la coordinación y de la preparación de los servicios para recibir terapias cada vez más complejas. A su juicio, aunque muchos procesos regulatorios no dependen directamente del ámbito hospitalario, sí existe margen de mejora en la organización interna de los centros para evitar nuevas demoras una vez que la tecnología está disponible.
León Villar insistió en la necesidad de incorporar herramientas que permitan evaluar el impacto real de las terapias en la práctica clínica. “Incorporar a la decisión clínica los resultados de vida real podría aligerar muchísimo la negociación”, señaló.
En esta línea, defendió que el acceso precoz a determinadas tecnologías debería ir acompañado de evaluación continua, farmacovigilancia y seguimiento de resultados. Según explicó la experta, contar con datos de vida real permitiría avanzar hacia modelos de financiación más ajustados a los resultados obtenidos y facilitaría la toma de decisiones en terapias de alto impacto clínico y presupuestario.
Reducir plazos sin perder rigor
Uno de los principales asuntos abordados durante la mesa fue la necesidad de reducir los tiempos de llegada de las terapias innovadoras a los pacientes. Los expertos coincidieron en que la rapidez debe combinarse siempre con el rigor evaluador, la seguridad, la calidad, la sostenibilidad y la equidad.
Vicente Arocas indicó que uno de los principales cuellos de botella se encuentra en la financiación y en la negociación entre la industria y el Ministerio. “El reto está en mejorar esa negociación”, afirmó. En este sentido, apuntó a la necesidad de explorar fórmulas como los modelos de precio-volumen, los techos de gasto o los acuerdos que permitan equilibrar la sostenibilidad del sistema con la llegada temprana de la innovación.
Cañavate, por su parte, insistió en que la sostenibilidad del sistema sanitario debe formar parte del debate, especialmente en un sistema público, universal y gratuito. No obstante, defendió la necesidad de buscar fórmulas que permitan hacer compatible esa sostenibilidad con el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores cuando existe una necesidad clínica clara.
En este punto, los ponentes abordaron también la posibilidad de avanzar en modelos de riesgo compartido y pago por resultados. Estos mecanismos permitirían vincular parte de la financiación al beneficio clínico real obtenido por los pacientes, siempre con sistemas de seguimiento adecuados y datos fiables.
Otro de los retos señalados fue la equidad territorial. Los expertos coincidieron en que no todos los centros pueden disponer de la misma tecnología o de los mismos recursos altamente especializados, pero sí debe garantizarse que todos los pacientes puedan acceder a los tratamientos cuando los necesiten.
Para ello, defendieron la importancia de trabajar en red, establecer protocolos de derivación claros, reforzar la coordinación entre hospitales y comunidades autónomas, y desarrollar herramientas digitales que permitan compartir información clínica y facilitar la identificación de pacientes candidatos.
Josefa León Villar subrayó que la coordinación entre dispositivos centralizados, comunidades autónomas, hospitales, profesionales, operadores logísticos y pacientes es clave para reducir la variabilidad y mejorar la equidad. En este sentido, defendió que las buenas prácticas compartidas y los protocolos estandarizados permiten ordenar el acceso y evitar diferencias injustificadas.
Miguel Blanquer también incidió en que uno de los problemas no siempre está en la capacidad de tratar, sino en que los pacientes lleguen al circuito adecuado. Por ello, consideró necesario reforzar el conocimiento de los profesionales y crear mecanismos que permitan consultar casos de forma ágil, incluso mediante herramientas online o interconsultas virtuales.
Hacia una innovación más accesible y sostenible
A lo largo del encuentro, los participantes coincidieron en que el acceso a terapias innovadoras exige una combinación compleja de rapidez, rigor evaluador, sostenibilidad, coordinación y equidad. Entre los principales retos abordados se señalaron la reducción de los tiempos de evaluación y financiación, la mejora de los circuitos asistenciales, la coordinación entre centros, el impulso de modelos de pago por resultados y la generación de evidencia en vida real.
La jornada concluyó con el agradecimiento de New Medical Economics a todos los expertos, asistentes, colaboradores y patrocinadores que hicieron posible este encuentro dedicado a uno de los grandes desafíos actuales del sistema sanitario: lograr que la innovación terapéutica llegue antes, mejor y de forma equitativa a los pacientes.







