¿ De verdad alguien puede pensar que, en la atención a la salud de las personas, con la complejidad del componente biológico, psicológico, social y espiritual que tenemos como seres humanos completos, solo un profesional de la salud puede dar respuesta?
Escribo sin hacer ningún uso de la inteligencia artificial, excepto para la imagen que acompaña el texto, porque esta reflexión necesita mente humana, conocimiento del sistema y experiencia amplia en el sector salud.
Vivimos tiempos convulsos que están provocando fracturas en formas de trabajo consolidadas desde hace mucho tiempo y que hay quien ha querido lesionar. Y estas fracturas podemos entre todos hacer que consoliden y que recuperemos el confort o dejarlas reabiertas y que esto sea una batalla permanente.
Sinceramente, creo que esto no merece la pena ni es lo que merecen los ciudadanos.
La interdisciplinariedad en la atención a la salud de las personas es un imperativo por lo que decíamos, por la complejidad de los seres humanos y por la necesidad de atender todos sus componentes que le hacen ser un ser humano.
La atención a la salud no aplica solo cuando la persona enferma, ni cuando necesita un diagnóstico médico de una patología, ni prescribir un tratamiento para esa enfermedad, la atención a la salud es mucho más amplia y transversal.
Poner foco en la promoción de la salud es trabajar con los ciudadanos, con la comunidad, para vivir de forma sana y saludable y maximizar su bienestar. Es capacitarles, acompañarlos y en esto participan diferentes profesionales, desde odontólogos, nutricionistas, psicólogos, enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas o médicos. Si sabemos que los determinantes sociales y ambientales de la salud condicionan entre el 70% y el 80% de las enfermedades crónicas y transmisibles, ¿no es lógico pensar que los veterinarios, biólogos, trabajadores sociales y otros profesionales también son igualmente importantes?
Y no se trata de que unos sean más importantes que otros o que los estudios universitarios de unos duren más años que los de otros. Esto va de que cada uno aporta a la atención a la salud aquello que por ley le ha sido reconocido, de lo que es responsable y con el compromiso de trabajar con el resto de profesionales para lograr los mejores resultados en salud.
Cuando ya hay enfermedad, ¿el proceso se restringe al diagnóstico y tratamiento médico? No, la persona enferma necesita atención y cuidados de las enfermeras, necesita dispensación de los farmacéuticos, o tratamiento de fisioterapia, por ejemplo.
La persona enferma no está enferma solo el momento del encuentro con el médico, durante la hospitalización más de 23 horas están exclusivamente con enfermeras y técnicos auxiliares de enfermería. Cada minuto, cada segundo de la hospitalización es importante, hay que estar continuamente tomando decisiones importantes y el éxito del proceso depende de todos. Las cirugías, los tratamientos, los equipos tecnológicos cada vez pueden ser mas complejos precisamente porque hay profesionales muy capacitados y competentes para el cuidado y la recuperación.
Cualquiera que haya pasado por un ingreso hospitalario, que viva con una enfermedad crónica o que esté al final de la vida, entiende perfectamente que la atención a la salud es mucho mas que un diagnóstico médico, necesitan cuidados profesionales, entrenamiento para el autocuidado, acompañamiento en la toma de decisiones o cercanía. La realidad es que según el último Barómetro Sanitario publicado por el CIS y el Ministerio de Sanidad, las enfermeras continúan siendo las profesionales mejor valoradas por los usuarios del SNS. Eso sí es importante.
¿Cómo podemos estar hablando en todos los foros de atención centrada en la persona o de una atención que busca resultados en salud, si hay quien pretende parcelar la salud solo a lo que aporta una disciplina?
Esto no va de que la titulación sea de 6 o de 4 años, porque los que estudiamos Enfermería hace ya muchos años, porque queríamos exactamente ser enfermeras, estudiamos 3 años de Diplomatura, 1 año más de adaptación al Grado, Máster de 2 años, más algún otro Máster por el deseo de aprender más, y otros varios años de estudios de Doctorado. En total muchos años y muy bien empleados.
La última pregunta de esta reflexión creo que debe ser: ¿Qué necesitan los ciudadanos, los pacientes, la sociedad en la atención a la salud? Necesitan profesionales con excelente formación científico-técnica en su área de competencia, que den respuesta a sus necesidades respetando su voluntad y autonomía, con habilidades relacionales y buen trato. Pero necesitan coordinación y trabajo interdisciplinar real para poder hacer una atención a la salud en todos sus componentes y eso solo es posible desde el respeto a lo que cada uno aporta desde su disciplina





