La OCDE y la Comisión Europea han publicado el State of Health in the EU – Spain: perfil sanitario nacional 2025, un informe de referencia que analiza la situación de salud de la población y el desempeño del sistema sanitario español en perspectiva comparada europea.

El informe confirma que España mantiene una de las esperanzas de vida más altas de la Unión Europea, tras la recuperación posterior a la COVID-19, aunque las enfermedades cardiovasculares y el cáncer siguen siendo las principales causas de mortalidad. Destaca asimismo la baja mortalidad evitable, vinculada al peso de la atención primaria y la prevención, en un contexto de gasto sanitario per cápita inferior a la media europea y mayor esfuerzo financiero de los hogares.

En términos de acceso y equidad, el sistema ofrece una cobertura amplia, pero persisten desigualdades, especialmente en salud bucodental y listas de espera. La digitalización, el refuerzo de la salud pública y las políticas farmacéuticas se señalan como ejes clave para la sostenibilidad y resiliencia del sistema.

En New Medical Economics les ofrecemos tres apartados clave del informe. El documento completo puede descargarse a través del siguiente enlace.

  1. Aspectos destacados

La salud en España

España tenía la tercera esperanza de vida más alta de la UE en 2024, con 84 años. El país experimentó una disminución temporal y pronunciada de la esperanza de vida entre 2019 y 2020 debido a las muertes relacionadas con la COVID-19, antes de que los niveles se recuperaran. La brecha de género en la esperanza de vida, a favor de las mujeres, era de 5,3 años. En 2023, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer causaron cada una más de una de cada cuatro muertes en España.

Factores de riesgo

La proporción de adultos españoles que fumaban a diario seguía siendo más alta que en la mayoría de los países de la UE en 2020, aunque ha disminuido desde el año 2000. El consumo de alcohol entre los adultos ha aumentado desde 2010, alcanzando los 11,1 litros por adulto en 2023, lo que supone un 10% más que la media de la UE. Las tasas de obesidad entre los adultos solo han aumentado ligeramente desde 2017 y se situaban en línea con la media de la UE en 2022.

El sistema sanitario

El gasto sanitario per cápita de España en 2023 (3 137 EUR) fue aproximadamente una quinta parte inferior a la media de la UE. El gasto público fue la principal fuente de financiación, pero los niveles de gasto directo (21%) fueron superiores a la media de la UE (16%). El sistema está descentralizado y las autoridades sanitarias regionales tienen competencia sobre la planificación operativa, la asignación de recursos y las decisiones de compra y prestación de servicios.

Funcionamiento del sistema sanitario

Eficacia

España tuvo una de las tasas más bajas de mortalidad por causas evitables y tratables de la UE en 2022. Existe una serie de políticas que abordan los factores de riesgo, y los programas de detección refuerzan la prevención. Las bajas tasas de ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca congestiva y diabetes reflejan el buen funcionamiento de la atención primaria y los sistemas de atención integrada, aunque persisten las desigualdades regionales.

Accesibilidad

El acceso a la asistencia sanitaria es generalmente bueno en España, aunque la escasez de personal sanitario puede afectar a la accesibilidad. En comparación con las medias de la UE, en 2024 las necesidades no cubiertas entre las personas que necesitaban asistencia eran bajas en el caso de la asistencia médica, pero altas en el caso de la atención odontológica, especialmente entre las personas en riesgo de pobreza. Se ha ampliado el paquete de prestaciones, especialmente en lo que se refiere a la atención odontológica. Sin embargo, las listas de espera siguen siendo el principal obstáculo para acceder a la asistencia sanitaria.

Resiliencia

La digitalización es un elemento clave para construir un sistema sanitario resiliente. España ha puesto en marcha iniciativas estratégicas en materia de salud digital y ha aumentado la financiación en este ámbito. Un porcentaje elevado de la población concierta citas y accede a sus registros médicos en línea. La salud sigue siendo importante en la agenda política del país, y el gasto público en asistencia sanitaria ha aumentado con
el tiempo.

En el punto de mira: los productos farmacéuticos

El gasto per cápita en productos farmacéuticos minoristas en España fue inferior a la media de la UE en 2023, representando el 15% del gasto total en salud. Si bien el gasto en productos farmacéuticos minoristas ha disminuido con el tiempo, el gasto farmacéutico en medicamentos dispensados en hospitales ha aumentado rápidamente, en parte debido a los nuevos y a menudo costosos medicamentos que se administran exclusivamente en los hospitales. Aunque existen copagos para los medicamentos de atención ambulatoria, estos no contribuyen al gasto catastrófico de los hogares. Se está llevando a cabo una reforma integral de la legislación farmacéutica, que incluye medidas para reforzar el acceso, fomentar el uso racional de los medicamentos e introducir procedimientos de evaluación de las tecnologías sanitarias.

  1. La salud en España

La esperanza de vida en España era la tercera más alta en la UE en 2024

La esperanza de vida al nacer en España era de 84 años en 2024, lo que supone 2,3 años por encima de la media de la UE y la tercera más alta entre los países de la UE, después de Italia y Suecia (Figura 1). Tras la fuerte reducción durante el primer año de la pandemia de COVID- 19 en 2020, la esperanza de vida comenzó a recuperarse en 2021 y volvió a su nivel prepandémico en 2023. Al igual que en otros países europeos, las mujeres en España tienden a tener una esperanza de vida más larga que los hombres. Entre las personas nacidas en 2024, las mujeres de España podían esperar vivir 86,6 años, es decir, 5,3 años más que los hombres (81,3 años). Esta diferencia entre sexos se acerca a la media de la UE (5,2 años).

Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer representan algo más de la mitad de todas las muertes en España

En 2023, las principales causas de muerte en España fueron las enfermedades cardiovasculares (ECV) y el cáncer, que en conjunto representaron el 53% de todas las muertes (Figura 2). Las enfermedades respiratorias y Alzheimer y otras demencias también representaron un alto porcentaje de las muertes en 2023. El número y la proporción de defunciones por COVID- 19 fue mucho menor en 2023 que en los dos primeros años de la pandemia.

La esperanza de vida saludable en España a los
65 años es menor para las mujeres que para
los hombres

Al igual que en otros países de la UE, la población española está envejeciendo debido a las bajas tasas de natalidad y al aumento de la esperanza de vida. La proporción de españoles de 65 años o más aumentó del 17% en 2000 al 20% en 2024, y se prevé que siga aumentando hasta alcanzar el 33% en 2050.

En 2022, una mujer de 65 años en España podría esperar vivir otros 23,2 años, unos dos años más que la media de la UE, mientras que un hombre de 65 años podría esperar vivir otros 19,2 años, 1,5 años por encima de la media de la UE.
El número de años vividos con buena salud después de los 65 años es similar entre los hombres (9,8 años) y las mujeres (9,5 años), aunque estas últimas pasan una mayor parte de su vida restante con algunas limitaciones de actividad (Figura 3).

Casi la mitad (48%) de las mujeres españolas mayores de 65 años padecían múltiples enfermedades crónicas, frente al 44% de los hombres en 2022. Esta disparidad de género era menor que la media de los países de la UE, donde las proporciones eran del 46% para las mujeres y del 40% para los hombres. La mayor prevalencia de problemas
de salud entre las mujeres españolas de edad avanzada también se reflejó en el hecho de que el 40% declaró tener limitaciones en las actividades básicas de la vida diaria, frente al 26% de los hombres. Esta diferencia de género era más pronunciada en España (una diferencia de 14 puntos porcentuales) que en el conjunto de la UE (una diferencia de 10 puntos porcentuales).

En 2021 se diagnosticaron en España casi
476 000 nuevos casos de enfermedades cardiovasculares

Las ECV no solo se encuentran entre las principales causas de muerte en España, sino que también son los principales factores de morbilidad y discapacidad, lo que refleja las tendencias en toda la UE. Según las estimaciones del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), en 2021 se produjeron aproximadamente 476 000 nuevos casos de ECV en España y 5,7 millones de personas vivían con una ECV. Esto corresponde a una tasa de incidencia (estandarizada por edad) de 969 casos por cada 100 000 habitantes, un 16% inferior a la media de la UE, y a una tasa de prevalencia un 10% inferior a la media de la UE (figura 4). En 2022, las ECV representaron aproximadamente el 12% de todas las altas hospitalarias.

Al igual que en otros países de la UE, la incidencia y la prevalencia de las ECV en España fueron mucho mayores entre los hombres que entre las mujeres (un 37% más entre los hombres que entre las mujeres en cuanto a nuevos casos y un 25% más en cuanto a prevalencia en 2021). Las cardiopatías isquémicas (también conocidas como enfermedad coronaria) siguen siendo la ECV más común, con unos 138 000 nuevos casos cada año en España (lo que representa el 29% de todas las ECV).

Los hombres en España se enfrentan a una mayor incidencia de cáncer que las mujeres

Para 2022, se esperaban unos 264 000 nuevos casos
de cáncer en España, y se estimaba que 2,2 millones de personas vivían con cáncer en 2020, según el European Cancer Information System (ECIS) (Figura 5). La prevalencia del cáncer era significativamente inferior a la de las ECV, lo que refleja tanto una menor incidencia como unas tasas de supervivencia más bajas. La tasa de incidencia estimada del cáncer en España para 2022 era un 8% inferior y su tasa de prevalencia para 2020 era un 6% inferior a las medias de la UE. Se estimaba que los hombres tendrían una tasa de incidencia del cáncer un 18% superior a la de las mujeres en 2022. Se estimó que los cánceres recién diagnosticados más comunes en 2022 serían el de mama (mujeres) y el de próstata (hombres), seguidos del colorrectal y el de pulmón en ambos sexos (OECD/ European Commission, 2025).

  1. Principales resultados

España tenía una de las esperanzas de vida más altas de la UE en 2024, con 84 años, a pesar
de un descenso temporal durante la pandemia
de COVID- 19. Si bien la brecha de género en la esperanza de vida al nacer favorece a las mujeres, la esperanza de vida saludable a los 65 años era menor para las mujeres que para los hombres. Las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son las principales causas de morbilidad y discapacidad, en línea con la tendencia observada en toda la UE. Las tasas de incidencia tanto de las enfermedades cardiovasculares como del cáncer son más elevadas entre los hombres que entre las mujeres.

En 2023, España dedicó el 9,2% del PIB al gasto sanitario, ligeramente por debajo de la media de la UE, que es del 10%. Aunque el gasto sanitario per cápita ha aumentado en la última década, se mantuvo aproximadamente una quinta parte por debajo de la media de la UE. El gasto directo, que representa el 21% del gasto total en salud, está muy por encima de la media de la UE (16%). A pesar de ello, España cuenta con un alto nivel
de protección financiera y garantiza la cobertura sanitaria universal con un paquete completo de prestaciones sanitarias.

La atención ambulatoria recibió la mayor parte de la financiación sanitaria en 2023, lo que contribuyó a reforzar el sistema de atención primaria y el sector ambulatorio. Varias regiones han invertido en cambios estructurales para mejorar la atención integrada entre los sectores de atención primaria y hospitalario, mientras que el Plan de Acción Nacional de Atención Primaria y Comunitaria 2025- 27 promueve el desarrollo de capacidades entre el personal de atención primaria.

Las tasas de mortalidad por causas prevenibles y tratables de España se encontraban entre las más bajas de la UE en 2022. Las bajas tasas de ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca congestiva y diabetes del país están relacionadas, en parte, con los puntos fuertes de su sistema de atención primaria y la continuidad de la asistencia sanitaria. Los pacientes valoran la calidad y la orientación al paciente del sistema sanitario, y manifiestan un alto nivel de confianza en el sistema nacional de salud.

Las necesidades sanitarias no cubiertas siguen siendo bajas en España, especialmente en lo que respecta a la atención médica. Sin embargo, las necesidades no cubiertas entre las personas en riesgo de pobreza son elevadas en lo que respecta a la atención odontológica. A pesar de las mejoras registradas en los últimos años, el paquete de servicios de atención odontológica financiados con fondos públicos es limitado y la atención óptica no está cubierta. Aunque el gasto directo de los ciudadanos en España se ha mantenido relativamente alto en comparación con la media de la UE, las exenciones para una amplia gama de grupos protegen a los hogares de gastos catastróficos.

La financiación pública de la asistencia sanitaria ha seguido creciendo en España. El sector sanitario también cuenta con una importante financiación de la UE: en el marco del Plan de Recuperación y Resiliencia, España destinó 2 400 millones de euros a la salud, mientras que la Política de Cohesión de la UE (2021- 27) destina 1 100 millones de euros a diversas inversiones en asistencia sanitaria, entre cuyas prioridades figuran las infraestructuras sanitarias, los servicios y aplicaciones sanitarios digitales y los equipos sanitarios.

La escasez de profesionales médicos afecta a
las zonas remotas y rurales; también crece la preocupación por la futura escasez en algunas especialidades, en particular los profesionales
de atención primaria. Se han aplicado algunas medidas para aumentar el escaso número
de licenciados en medicina, ya que el perfil demográfico del personal médico plantea nuevos retos: en 2022, el 43% de los médicos tenían
55 años o más. Las estrategias recientes también tienen por objeto abordar las desigualdades geográficas en el personal sanitario, ofreciendo incentivos a los profesionales de la salud para que ejerzan en zonas desatendidas.

El gasto per cápita en productos farmacéuticos minoristas en España fue un 7% inferior a la media de la UE en 2023. El gasto de los hogares representa algo más de una cuarta parte del gasto en productos farmacéuticos de atención ambulatoria, pero el gasto catastrófico es bajo. El tiempo de acceso a los nuevos medicamentos es superior a la media de la UE, pero la cobertura
de estos medicamentos es un 50% superior a la media de la UE. Un proyecto de ley de reforma
de la legislación farmacéutica podría acortar los plazos, y se han adoptado diversas medidas para facilitar el acceso a los nuevos medicamentos.