“La salud es un proyecto colectivo que requiere visión, consenso y compromiso”
Olga Pané Mena, consellera de Salut de la Generalitat de Catalunya, afronta su etapa al frente del Departament con una hoja de ruta centrada en el refuerzo de la Atención Primaria, la transformación del modelo asistencial, la apuesta por la salud digital y la mejora de las condiciones de los profesionales. Con una sólida trayectoria en la gestión sanitaria, defiende un sistema más cercano, sostenible, innovador y equitativo, capaz de responder a los retos del envejecimiento, la cronicidad, la falta de profesionales y el impacto del cambio climático en la salud.
¿Qué momentos clave destacaría de su carrera hasta llegar a la Conselleria de Salut?
A lo largo de mi trayectoria he tenido la oportunidad de trabajar desde distintas perspectivas dentro del sistema sanitario catalán: la gestión hospitalaria, la planificación de servicios y la innovación organizativa. Mi paso por el Hospital del Mar, el Consorci Mar Parc de Salut y la participación en diversas iniciativas de modernización del sistema me permitieron entender a fondo la complejidad y la riqueza del modelo catalán. Estos años me han enseñado que la salud es, sobre todo, un proyecto colectivo que requiere visión, consenso y compromiso.
¿Qué la impulsó a dar el salto de la gestión sanitaria a la política?
Más que un salto, fue una evolución natural. La gestión sanitaria me ha permitido conocer las fortalezas y también las limitaciones del sistema desde dentro. Asumir la responsabilidad política es una forma de contribuir a transformarlo, de garantizar que las decisiones estratégicas se tomen pensando en las personas, en los profesionales y en la sostenibilidad futura. Sentí que podía aportar esa mirada práctica y realista desde la gestión al ámbito de las políticas públicas.
Lleva ya un tiempo al frente del Departament: ¿qué balance hace de esta etapa?
Es una etapa intensa, de muchos retos, pero también de avances significativos. Hemos fortalecido la Atención Primaria, impulsado la salud digital, mejorado la coordinación sociosanitaria y situado la salud mental en el centro de la agenda. También hemos reforzado la capacidad de planificación estratégica del sistema y el diálogo con los profesionales. El balance es positivo, pero somos conscientes de que aún queda mucho por hacer.
¿Cuáles son hoy los tres grandes desafíos del sistema sanitario catalán?
El primero, sin duda, es la falta de profesionales y la necesidad de garantizar su bienestar y estabilidad. El segundo es la transformación del modelo asistencial, adaptándolo a una población más envejecida y con más enfermedades crónicas. Y el tercero, la sostenibilidad, tanto económica como medioambiental, en un contexto de alta demanda y cambio tecnológico acelerado.
¿Cómo se está reforzando la Atención Primaria y qué cambios veremos en los Centros de Atención Primaria?
La Atención Primaria es la columna vertebral del sistema. Estamos reforzando los equipos con más profesionales, ampliando competencias y mejorando la capacidad resolutiva con apoyo de la salud digital. Veremos CAP más integrados con el ámbito social, con más servicios de salud mental, fisioterapia y atención domiciliaria. También apostamos por nuevos modelos de organización que reduzcan la burocracia y devuelvan tiempo a la atención directa. Estamos desplegando los Centres de Salut Integral de Referència (CSIR) a través del comité de expertos CAIROS, que tienen como objetivos la mejora organizativa, la mejora de la accesibilidad y la calidad de la atención a los usuarios.
Usted ha pedido más recursos para salud. ¿En qué se notará ese aumento si se aprueba?
Cada euro adicional se traducirá en más profesionales, más tiempo de atención y más calidad. Queremos reducir las listas de espera, mejorar las infraestructuras, incorporar tecnología diagnóstica avanzada y reforzar la red de salud mental y adicciones. Pero también destinaremos recursos a la prevención y la promoción de la salud, que son inversiones a largo plazo.
¿Qué se está haciendo para mejorar las condiciones y retener talento médico y de enfermería dentro del sistema público catalán?
Estamos revisando los modelos retributivos, ampliando las oportunidades de desarrollo profesional y formación continuada, y ofreciendo mayor estabilidad contractual. Además, estamos impulsando medidas de conciliación y reconociendo nuevas competencias en enfermería, medicina de familia y especialidades deficitarias. Retener talento también significa ofrecer proyectos estimulantes e innovadores dentro del sistema público.
Cataluña es pionera en salud digital. ¿Qué papel juegan la tecnología, la innovación y la inteligencia artificial en el futuro del sistema sanitario catalán?
La tecnología no sustituye la relación humana, pero la potencia. En Cataluña estamos liderando proyectos de historia clínica interoperable, teleasistencia, inteligencia artificial aplicada al diagnóstico y análisis predictivo, siempre bajo criterios éticos y de equidad. La salud digital nos permite llegar más lejos, ser más eficientes y personalizar la atención sin perder la calidez del trato humano.
La comunidad científica catalana tiene una gran proyección internacional. ¿Cómo se está impulsando el I+D+i y qué papel desempeñan los hubs de innovación de Barcelona en el desarrollo del ecosistema sanitario?
Cataluña cuenta con un ecosistema biomédico de primer nivel: hospitales universitarios, centros de investigación y un tejido empresarial innovador. Desde Salut estamos impulsando la conexión entre ciencia, clínica y empresa a través de hubs como el de Barcelona Health Hub o Biocat, que son motores de transferencia de conocimiento. Apostamos por un modelo en red que fomente la colaboración público-privada y consolide Cataluña como un polo europeo de innovación en salud.
¿Cómo se prepara el sistema para afrontar retos estructurales como el envejecimiento, la cronicidad o el impacto del cambio climático en la salud?
Estamos avanzando hacia un modelo de atención integral y comunitaria, que priorice la prevención, el seguimiento domiciliario y la coordinación entre niveles asistenciales. En paralelo, incorporamos la salud planetaria en la agenda sanitaria: eficiencia energética, reducción de residuos hospitalarios y planificación ante emergencias climáticas. Estos retos requieren una mirada intersectorial y una ciudadanía corresponsable.
El modelo catalán se apoya en la colaboración público-privada. ¿Qué tipo de relación defiende con el sector privado y con otros ámbitos como el social o el educativo?
Defiendo una colaboración transparente, complementaria y orientada al interés público. El sector privado, el social y el educativo son aliados necesarios para abordar problemas complejos: desde la salud mental juvenil hasta la atención a la dependencia o la formación de nuevos profesionales. La clave está en la gobernanza y en mantener siempre la equidad como principio rector.
¿Cómo le gustaría que fuera la sanidad catalana dentro de cinco años?
Me gustaría una sanidad más cercana, más digital, más humana y más equitativa. Un sistema que cuide tanto a las personas usuarias como a los profesionales, que sea capaz de innovar sin perder su esencia de servicio público. En definitiva, una sanidad catalana que siga siendo motivo de orgullo colectivo y un referente en Europa.





