Es una expresión valenciana muy común que alude a aquellas situaciones en las que la acción es inmediata; en las que las ideas no se quedan en palabras, sino que se ejecutan sin temor al ridículo. No encontré mejor título para comentar los últimos avances del dispositivo de interfaz cerebro-ordenador (BCI) desarrollado por Neuralink, la startup de Elon Musk.
Neuralink ha estado desarrollando un dispositivo que permite a los seres humanos conectar inalámbricamente sus cerebros con teléfonos móviles y otros dispositivos.
El implante, identificado como N1, debe colocarse sobre la parte del cerebro que controla la “intención de movimiento”: la corteza motora, ubicada en el giro precentral del lóbulo frontal, responsable de iniciar y controlar los movimientos.
El implante cerebral consiste en una pequeña caja de modulación y control (8 mm de diámetro) y una banda con 64 hilos flexibles, más finos que un cabello humano, que a través de 1.024 electrodos adquieren señales generadas por neuronas de la corteza motora. La placa electrónica de la caja codifica y modula estas señales, enviándolas de forma inalámbrica al dispositivo que contiene la aplicación, la cual las traduce en acciones sobre ordenadores o teléfonos móviles. Entonces…pensat i fet, el ordenador ejecuta acciones que han sido pensadas. No tenemos detalles de cómo el cerebro aprende a usar esta herramienta conectada, pero por desarrollos parecidos ya implementados (ojo biónico ARGUS de Second Sight), sabemos que este tipo de control requiere un período de aprendizaje, generando nuevas sinapsis. La requerida neuroplasticidad seguramente condiciona los criterios de inclusión de los estudios en marcha.
Debido a la precisión que requiere el procedimiento de implantación, se utiliza un robot quirúrgico, también desarrollado por Neuralink: el R1, que inserta los cables del implante sobre el tejido cerebral en la zona seleccionada.
Consecución de hechos
En mayo de 2023, la empresa obtuvo la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para llevar a cabo un ensayo clínico en humanos (PRIME – Precise Robotically Implanted Brain-Computer Interface) de seis años de duración, con una muestra de 25 personas mayores de 22 años que padezcan tetraplejia por lesión medular o esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El ensayo clínico se desarrolla en Phoenix, Arizona, aunque ya se aprobó un segundo centro en Miami, Florida.
A principios de 2024 se realizó el primer implante del dispositivo N1 BCI de Neuralink en un paciente tetrapléjico de 29 años, siendo el primer participante reclutado para el estudio PRIME. Tras el procedimiento, el paciente pudo jugar al ajedrez y a videojuegos sin usar las manos, conectando sus pensamientos —o intenciones de movimiento— con el sistema externo.
En agosto de 2024, un segundo paciente con una lesión similar fue implantado con el dispositivo N1. Según informó la empresa, este paciente mejoró su capacidad para jugar a videojuegos y comenzó a utilizar programas de diseño asistido por ordenador (CAD) para crear objetos en 3D.
La empresa de Elon Musk también presentó un implante experimental llamado Blindsight, que recibió la designación de «dispositivo innovador» por parte de la FDA en septiembre de 2024. Este dispositivo implanta una matriz de microelectrodos en la corteza visual del cerebro, activando las neuronas para proporcionar al paciente una percepción visual.
Neuralink continúa trabajando para ampliar los lugares donde se realizan los ensayos clínicos y, en noviembre de 2024, anunció la aprobación de Health Canada para iniciar el ensayo CAN-PRIME (Canadian Precise Robotically Implanted Brain-Computer Interface), que se llevará a cabo en el hospital University Health Network (UHN), en su sede Toronto Western Hospital, y evaluará la seguridad del implante N1 y del robot quirúrgico R1.
Dando un nuevo paso en la aplicación de dispositivos BCI, Neuralink recibió en noviembre de 2024 la aprobación de la FDA para realizar el estudio CONVOY, con la participación de tres pacientes, con el objetivo de controlar un brazo robótico de asistencia en fase de investigación a través del implante N1.
A principios de 2025 se realizó el tercer procedimiento de implantación del N1 en un paciente con ELA, siendo el primero con este diagnóstico en recibir el implante. El paciente, identificado como Bradford G. Smith, se encuentra en una etapa avanzada (no verbal) y compartió un video en el que relata su experiencia y las ventajas del implante frente a la tecnología de seguimiento ocular que utilizaba. A través del dispositivo, logra escribir sus pensamientos, que luego son convertidos en voz mediante herramientas de inteligencia artificial. Según manifestó, el video publicado en X el 27 de abril fue editado usando exclusivamente el implante BCI. Este sistema tiene, además, menos limitaciones en entornos no domésticos, ya que, a diferencia del control ocular, no depende de las condiciones de iluminación (https://x.com/ALScyborg/status/1916630186382291242).
¿Si brilla es oro? O… ¿no es oro todo lo que brilla?
En la Universidad de Milán, en febrero de 2024, se organizó un debate multidisciplinar con un enfoque analítico y crítico basado en información publicada y otras fuentes fiables sobre el experimento de Neuralink. Todos los participantes coincidieron en que, si bien es difícil subestimar el impacto e importancia del proyecto de interfaces cerebro-ordenador que desarrolla Neuralink, la controversia surge ante la posibilidad de aplicar estos avances en la mejora de individuos sanos, acercándonos a lo que hasta ahora parecía ciencia ficción (recordemos títulos como El hombre de los seis millones de dólares, La mujer biónica, Upgrade, Ghost in the Shell).
Por otro lado, se destacó que intervenir en el cerebro —y, por tanto, en la mente— implica cuestiones delicadas que deben abordarse con el máximo cuidado. La manipulación de los circuitos finamente ajustados del cerebro humano plantea límites éticos y humanos difíciles de ignorar, pero sus beneficios, si nuevas aplicaciones son exploradas y resultan eficaces, pueden tener un impacto importante en la vida de muchos pacientes.
Aunque ya hay numerosos científicos preocupados por los problemas éticos de las interfaces BCI, como la Dra. Theresa Christiansen de la Universidad de Chicago, aún es pronto para evaluar los riesgos de una posible fusión entre sistemas nerviosos humanos e inteligencia artificial. El cerebro humano es extremadamente complejo, y aunque la ingeniería neuronal podría representar la próxima gran revolución, su aplicabilidad actual está limitada a funciones muy básicas.
¿Cuáles son las limitaciones que se observan en la actualidad?
Las interfaces como el N1 son altamente invasivas y deben estar rigurosamente probadas para garantizar su seguridad y eficacia.
Se desconocen los eventos adversos a largo plazo de un dispositivo implantable como el N1, cuyos componentes no son fácilmente reemplazables.
No se puede garantizar plenamente la protección de la privacidad del paciente, ya que la actividad neurológica registrada forma parte del sistema.
No está claro si las empresas desarrollan estas interfaces con el mismo grado de interés por los beneficios económicos, los resultados clínicos y el impacto mediático.
Comprender y replicar mecánicamente los complejos circuitos de nuestro cerebro puede llevar a avances médicos revolucionarios y a una nueva era digital que podría transformar profundamente nuestra humanidad. ¿Estamos preparados?
Bibliografía
- https://neuralink.com/
- Neuralink brain implant allows ALS patient to communicate – By Jessica Hagen – MobiHealthNews, Global Edition . May 05, 2025
- Neuralink’s third brain chip patient shares first video edited with BCI – By Zachary Visconti – TESLARATI – April 28, 2025
- What to know about Elon Musk’s Neuralink, which put an implant into a human brain – By Bill Chappell – National Public Radio NPR – January 30, 2024
- Neuralink’s brain-computer interfaces: medical innovations and ethical challenges – Andrea Lavazza, Michela Balconi, Marcello Ienca Francesca Minerva Federico Gustavo Pizzetti Massimo Reichlin Francesco Samor Vittorio A. Sironi Marta Sosa Navarro Sarah Songhorian Front. Hum. Dyn., 24 March 2025 – Volume 7 – 2025 https://doi.org/10.3389/fhumd.2025.1553905
- The Future of Medicine or an Ethical Nightmare? Elon Musk’s Neuralink and the Advent of Brain-Machine Interfaces – by By Theresa Christiansen, Fall 2021 – University of Chicago Spectrum – Jan 2, 2025




