Ser decidido. “Menos daña la mala ejecución que la falta de decisión. Hay hombres irresolutos que necesitan de la ajena motivación en todo. Objetar puede ser ingenioso, pero más lo es hallar salida a los inconvenientes”. Baltasar Gracián, S. XVII.

No se puede luchar contra el futuro.

Ni siquiera hay que esperar a adaptarse a él, porque llegaremos tarde.

Hay que adelantarse.

Y la mejor manera posiblemente está en aprovecharse de los nuevos avances, científicos, tecnológicos y sociales entre otros muchos, creer, probar y decidir.

Mientras cuestionamos el nuevo mundo, estaremos perdiendo el tiempo en lugar de aprovechamos de él.

El tiempo es un actor fijo, porque vivimos en él y variable porque cada día podemos controlarlo mucho menos, porque ya no depende de nosotros, sino de las circunstancias que nos rodean y de las alteraciones del orden mundial donde algunas personas juegan con cosas que no tienen repuesto, es decir, con vidas humanas.

Hace muy poco tiempo apenas 30 días, Alok Jha (1) editor de ciencia y tecnología en The Economist, entrevistaba a Geoffrey Hinton (2), conocido como el “padrino” de la Inteligencia Artificial y le preguntaba cómo será el impacto de la IA en la próxima década.

Entre otras cosas Hinton, hace diez años pronosticó la desaparición de la profesión de radiólogos ya que serían sustituidos por la IA en diagnósticos muchos más preciosos y reconoció su equivocación.

Si vemos la realidad actual, la demanda de estos profesionales no para de aumentar al mismo ritmo que sus salarios, ya que se han adelantado a la utilización de los nuevos avances en dispositivos médicos con IA, aprobados por la FDA en Estados Unidos y es más, en el año 2024, el 78% de los dispositivos estaban destinados a la especialidad de radiología, existiendo en la actualidad más de 700 modelos IA para radiología aprobados por la FDA, que abarcan desde la detección de ictus hasta el cáncer de pulmón.

‘Lo único que va a durar toda la vida es el aprendizaje continuo’

Las nuevas tendencias serán una combinación de radiólogos y de IA, lo que hará mucho más eficiente la sanidad. En casos difíciles sí la IA acierta un 50% y los médicos un 40% la combinación de ambos acertará un 60% lo que ayudará a salvar muchas vidas.

En España, en el año 2024 según datos de la asociación del defensor del paciente se recibieron más de 14.000 casos de presuntas negligencias médico-sanitarias llegando a los 200 fallecidos básicamente por error de diagnóstico o pérdida de oportunidad terapéutica. En EEUU la cifra de fallecidos por errores de diagnóstico llega hasta los 200.000 anuales.

Y para actualizar esta información “mueren dos pacientes con cáncer en el Hospital de Burgos por culpa de un error humano en el preparado de un tratamiento que afectó a otros tres pacientes más que están en observación” (3).

Con la seguridad que ningún profesional sanitario quiera errar, sí debería aprovecharse de las nuevas tecnologías que cada día se van desarrollando en el mundo de la salud, no solamente en la detección sino en los tratamientos que reforzados por la utilización de la IA y de la computación cuántica que salvaran muchas vidas tanto en la prevención como en aplicación de estos tratamientos.

Aprovecharse y poner en práctica en lugar de pasar el tiempo debatiendo, será adelantarse.

Peter Diamandis (4) ya predijo que, en el mundo de la salud, la conjunción de sensores biométricos, para el conocimiento de los datos físicos y de la IA para el análisis, diagnóstico y control de cirujanos robóticos serán las nuevas revoluciones en los próximos años.

Pero con independencia de cualquier profesión que aparezca o desaparezca, hay un factor común que se va a mantener, pero de manera distinta “el aprendizaje”.

Ya no existe una formación ni unos conocimientos que duren toda la vida, lo único que va a durar toda la vida es el aprendizaje continuo.

La educación y el aprendizaje serán completamente distintos de cómo los hemos concebido hasta ahora.

El modelo de “Flip Education” implantado en el año 2007 que invertía las actividades involucradas en el proceso de enseñanza-aprendizaje y que tanto éxito ha tenido en el mundo, será desarrollado y mejorado por modelos de IA que habrán sido entrenados con millones de estudiantes mejorando su capacidad y su conocimiento.

El creador de Deep Mind, Demis Hassabis (5) ya pronosticó que la IA será clave para los procesos científicos y en especial para las matemáticas ya que son sistemas cerrados con reglas que en principio imitan a los humanos, pero que luego después usan simulaciones y ya no necesitan a los humanos para aprender, sino que van buscando nuevas reglas y soluciones y además, no se cansan. Esto solo es un ejemplo.

Dentro de cinco años, para el 2030, ese escenario que nos vamos a encontrar no se va a perecer en nada a lo que actualmente estamos viviendo, que nos parecerá primitivo.

Los chabots o como se llamen en el futuro, se parecerán más a las personas en sus razonamientos que los propios individuos, con planteamientos y cadenas de pensamientos superiores al cerebro humano y los GPT4 o Geminis quedaran obsoletos ante la aparición de nuevos modelos.

Hace un par de meses escuchaba a Carme Artigas (6) decir que hace tiempo Estados Unidos inventaba, China copiaba y Europa regulaba, y que hoy China inventa, Estados Unidos copia y Europa…sigue regulando… y nuestra sociedad pierde más tiempo debatiendo que tomando decisiones.

Podemos seguir regulando entre nosotros y para nosotros, e intentar protegernos, sin tomar decisiones, cuestionando o debatiendo si el futuro nos va a afectar de qué manera o no y así perdemos el tiempo, hasta que una bofetada de realidad nos hará que lleguemos tarde, mientras que otros muchos nos habrán tomado la delantera y serán los que nos pongan las reglas que debemos cumplir y como dice el refrán español, “sin comerlo ni beberlo”.

Bibliografía

  1. Alok Jha editor de ciencia y tecnología en the Economist . Dic 25.
  2. Geoffrey HINTON premio Nobel de física 2024
  3. Noticia 13 enero 2026
  4. Peter Diamandis. Fundador de la Singularity University. Creador de más de 25 empresas en áreas de longevidad, espacio, capital riesgo y educación.
  5. Demis Hassabis. Premio Nobel de Química 2024
  6. Carme Artigas. Copresidenta Consejo Asesor de I.A. de Naciones Unidas