La pandemia del COVID-19 ha tenido un profundo impacto negativo en la educación, el desarrollo social y el bienestar emocional de los niños y adolescentes, más allá de las enfermedades y las presentaciones de enfermedades raras y graves. Por todo ello, es importante recopilar datos sobre la seguridad y la respuesta inmune a la vacuna contra el coronavirus en estos grupos de edad para que puedan beneficiarse potencialmente de la inclusión en los programas de vacunación en un futuro próximo.

Existen varios estudios en el mercado que jugarán un papel fundamental para poder ayudar a proteger a nuestros hijos.

Con las vacunas disponibles ahora para proteger contra la COVID-19, hemos dado un gran paso hacia la desaceleración del virus que causa esta enfermedad mortal. Actualmente, las vacunas están autorizadas para su uso en adultos y adolescentes que tengan al menos 16 años. Los grupos de alto riesgo, como los trabajadores de primera línea y los ancianos, son los primeros en recibir las vacunas, y se espera que otros adultos y adolescentes tengan acceso para el verano.

Las investigaciones de estos ensayos muestran que estas nuevas vacunas son extraordinariamente eficaces y seguras.

Ensayos clínicos en niños

Antes de que las vacunas COVID-19 estén disponibles para adolescentes y niños más jóvenes, es necesario completar los ensayos clínicos, pasar sus estándares de calidad y su autorización correspondiente.
Esto es para garantizar que sean seguros y efectivos para estos grupos de edad. Los niños no son pequeños adultos; no podemos simplemente asumir que una vacuna tendrá el mismo efecto en un niño que en alguien mayor.

La pandemia del COVID-19 sigue cobrando un precio terrible en la vida de los niños. Necesitamos más datos sobre vacunas para niños para que puedan estar protegidos de este virus y se pueda controlar la pandemia.

Mi hijo ha tenido COVID-19. ¿Necesita la vacuna?

Sí. El menor debe recibir la vacuna incluso si ya ha tenido COVID-19. Aunque haber tenido COVID-19 puede brindar cierta protección para no enfermarse nuevamente, pero no se sabe cuánto tiempo durará esa protección.

¿Debería el menor recibir la vacuna si actualmente está enfermo por COVID?

No. Las personas con COVID-19 no pueden recibir la vacuna hasta finalizar su proceso de recuperación y cumplan con los criterios para levantar su aislamiento.

Y si durante este periodo recibió anticuerpos monoclonales o tratamientos con plasma de convalecientes, se debe esperar 90 días para recibir la vacuna.

¿Las vacunas COVID-19 son seguras para niños?

Las vacunas actuales son seguras para las edades incluidas en su autorización.

Ej. La vacuna Pfizer está autorizada para su uso en personas mayores de 16 años y la vacuna Moderna está autorizada para su uso en mayores de 18 años.

La mayoría de los medicamentos y vacunas se estudian primero en adultos, por lo que la primera autorización para las vacunas no incluye a los niños menores de 16 años.

¿Hay efectos secundarios después de recibir la vacuna COVID 19?

En los adultos, los síntomas más comunes después de vacunarse son un dolor de cabeza leve a moderado, dolores musculares o fatiga y, a veces, fiebre baja. Por lo general, no duran más de uno o dos días.

¿Son efectivas las vacunas COVID en niños?

En adultos, las vacunas autorizadas hasta ahora tienen hasta un 95% de efectividad para prevenir el COVID-19.

Este es un nivel de protección muy alto y un resultado muy prometedor. Ahora que sabemos que son seguras y efectivas en adultos, los estudios han comenzado a incluir a niños más pequeños y podremos saber si funcionan tan bien en niños como en adultos una vez que se hayan finalizado los ensayos clínicos.

¿Debería preocuparme por la rapidez con la que se crearon estas vacunas?

No. La razón por la que las vacunas COVID-19 se pudieron fabricar tan rápidamente es que los Gobiernos y Autoridades Sanitarias proporcionaron dinero extra para apoyar la investigación y la producción. La calidad de los ensayos y la revisión de la seguridad y eficacia de las vacunas COVID-19 no ha cambiado respecto a los procesos normales.

¿Cuántas dosis necesitara mi hijo?

Para niños está en estudio, y en adultos la vacuna Pfizer se administra en 2 dosis, y la segunda dosis se administra 3 semanas después de la primera. La vacuna Moderna se administra en 2 dosis, y la segunda dosis se administra 4 semanas después de la primera.

Además, existen otras vacunas disponibles con diferentes calendarios.

Después de que mi hijo reciba la vacuna COVID-19. ¿Podemos dejar de usar mascarilla?

No. Las recomendaciones de uso de mascarillas serán las establecidas por las autoridades sanitarias. El mayor beneficio de recibir la vacuna es proteger contra la enfermedad grave causada por COVID-19.

Aún se está estudiando si la vacuna previene o no que las personas tengan COVID-19 sin síntomas y lo transmitan a otras personas. Además, llevará mucho tiempo vacunar a suficientes personas para evitar que el virus se propague.

Conclusión

Aunque la mayoría de los niños tienen síntomas leves, se sabe que pueden infectar a los adultos de su familia, así como los de fuera de su hogar. Algunos de estos adultos pueden tener un alto riesgo de sufrir complicaciones graves por COVID-19.

Los niños mayores propagan el virus con más facilidad que los niños más pequeños. Por lo tanto, tiene sentido avanzar hacia la vacunación de la población de estos niños que pueden estar contribuyendo más a la transmisión. Además, aunque es poco frecuente, algunos niños enferman gravemente por COVID-19, y la prevención de enfermedades graves en los niños es un objetivo importante de la vacunación.

«Vacunaremos a nuestros hijos»

 

Rita Rodríguez Fernández