Una enfermera llama la atención a una panda en la playa, que ni lleva mascarillas ni guarda la distancia de seguridad, dos hermanos se han contagiado y no saben quién a quién, un anciano experimenta la tensión de la espera a los resultados de una PCR, un hostelero sufre el desgarro de despedir a su único trabajador para poder salvar su negocio… cada una de las piezas de Tú, también yo es un pedazo de esta realidad en la que vivimos instalados desde el mes de marzo de 2020; cada una de ellas es una historia en la que nuestra sociedad entera se pone frente al espejo de sus miedos, de sus anhelos, de sus contradicciones y de sus esperanzas.

Tú, también yo ha nacido cargado de expectativas, como parte de un proyecto mayor, de orden científico (bio-tech), denominado SOY+. En Tú, también yo, se pretende trabajar principalmente desde el lado emocional las enormes grietas que la irrupción de la COVID-19 está generando en nuestra sociedad. De este modo, un primer objetivo es el de generar autoconsciencia y autoafirmación en aquellas personas que padecen la enfermedad o sus consecuencias, contribuir a que superen el sentimiento de culpabilidad o de desánimo, reforzar en sus entornos la empatía con ellos, y acompañarlos. Se trata, en buena medida, de inspirar resiliencia a esas personas y ayudarlas en las múltiples tomas de decisiones, a las que la situación de pandemia nos aboca.

Tú, también yo pone por delante al tú delante del yo, queriendo mostrar la importancia de la empatía para superar la pandemia como colectivo. Nos parece necesario trascender los límites del individuo y evolucionar hacia la conciencia colectiva, hacia el sentimiento de hermandad que nos hará responder mejor a la pandemia y hacer frente a sus consecuencias sanitarias, sociales y económicas.

Tú, también yo trata, a la vez, de detectar, analizar y combatir comportamientos negativos en el contexto de la pandemia, poniendo sobre el tapete conductas, hábitos o reacciones que, a menudo, son silenciados socialmente, pero que resulta fundamental constatar y mitigar, desde el respeto y la ayuda. Al mismo tiempo, este proyecto entiende como decisivo el hecho de reafirmar los fundamentos sociales, cívicos y humanos frente a cualquier manifestación de aislamiento social debido a la enfermedad. En ese sentido, es importante también inspirar entre los lectores un estado de ánimo positivo y constructivo, que les sitúe incluso en el camino de contribuir con sus propias historias a construir este proyecto.

En un contexto social y comunicativo tendente a la desinformación, a las actitudes negativas y a las fake news relacionadas con la COVID-19, Tú, también yo aspira a iluminar las zonas que esas tendencias tan peligrosas dejan en sombra, generando un espacio abierto y poliédrico en el que cada persona puede verse representada. Cualquiera que se acerque a este proyecto ha de descubrir algo que le sirva, que le informe, que le anime y que le haga pensar. Por ello, es imprescindible que nuestros lectores encuentren en nuestras historias elementos que no encuentran en otros ámbitos comunicativos. Tú, también yo ha de ofrecer, por tanto, una herramienta sensible, emocional y profunda capaz de hacernos más fuertes frente al virus.

En definitiva, en su título se resumen todas sus búsquedas. Cada uno de nosotros y cada una de nosotras nos vemos sometidos a los mismos flujos y reflujos de una realidad que, más que nunca nos está poniendo a prueba como sociedad. Superar este difícil trance desde el individuo y desde la colectividad es una de las pruebas más difíciles que se nos han puesto a las democracias modernas en los últimos 70 años. Es hora de asumir el reto. Al tiempo que la ciencia trabaja para encontrar soluciones concretas que palíen la situación médica – muy particularmente, una vacuna que libere a nuestros cuerpos de este azote vírico – desde Tú, también yo, tratamos de hallar una vacuna, que libere a nuestras almas de las heridas de la pandemia, a través de las historias.

 

Begoña Coco y Juan F. Arenillas