Gestión pública o gestión privada de servicios de salud. Menos ideas preconcebidas y más rigor
Durante las últimas semanas se ha reavivado la habitual polémica sobre las bondades o las perversiones de la gestión privada en el sistema de salud, a raíz de la intervención de un alto directivo de la sanidad privada en un hospital de Madrid. Como es habitual, la falta de rigor en la polémica ha sido la regla y se han repetido argumentos tan profundos como “hacer negocio a costa de los pacientes”, “la sanidad no puede ser un negocio”, o “el despilfarro del sistema público”. La colaboración público-privada en el Sistema Nacional de Salud es excepcional si se mide por el gasto que se destina a contratos o conciertos








