IA agéntica en investigación sanitaria: promesa real, reglas todavía insuficientes
La inteligencia artificial ha dejado de ser solo una herramienta que responde preguntas o resume documentos. Está empezando a convertirse en un sistema capaz de planificar tareas, encadenar acciones y coordinar distintas fuentes de información para ayudar en procesos complejos, también en el ámbito de la investigación clínica. Ese salto es precisamente el que define a la IA agéntica: modelos y sistemas que no solo generan texto, sino que actúan con cierto grado de autonomía para ejecutar flujos de trabajo orientados a un objetivo. En investigación sanitaria, esto puede traducirse en revisar literatura científica, apoyar el diseño de protocolos, detectar inconsistencias en datos, asistir en farmacovigilancia o preparar documentación







