Sanidad pública y cuidado del paciente. Hospital Universitario de La Princesa (Madrid)
Hace dos años en una revisión rutinaria de esas que nos vamos haciendo las personas cuando llegamos a determinada edad, me diagnosticaron un cáncer en la sangre, una enfermedad que no tiene curación, pero sí tratamiento. La noticia de esta enfermedad, cayó tanto en mí, como en mi familia, igual que una bomba atómica pendiente de explotar y comenzamos a hacernos multitud de preguntas. Posiblemente la primera pregunta fue ¿cómo se trata? Y ¿dónde se trata? Muchas recomendaciones hacia clínicas privadas especializadas en este tipo de enfermedad, tanto españolas como internacionales, todas con excelentes referencias, que sin duda alguna lo son, pero posiblemente la pregunta más importante para mí








