Sin economía ética no hay salud posible
No puedo comenzar este artículo sin trasladar mi profundo dolor por el fallecimiento de un gran amigo, el Dr. Ramón Cunillera, presidente de la Societat Catalana de Gestió Sanitaria, un gran apasionado de la gestión sanitaria, de la vida (como señala Pere Vallribera en su artículo en La gestión importa) y sobre todo un amigo fiel y entregado. Me queda pendiente la invitación a una comida tras su participación en la presentación de mi libro Ubuntu. Estrategias y acciones de Salud Planetaria hace apenas unos meses en Barcelona. Nos quedamos profundamente tristes y aún más, si cabe, comprometidos con la gestión sanitaria desde la pasión y con las personas









